¡A tener cuidado!

Venden aceite de cannabis de dudoso origen

El producto se comercializa en puestos de hierbas del centro, ferias y vendedores ambulantes.

Sobre calle Urquiza, entre Ituzaingó y La Florida, los viejos locales dedicados a la venta de «yuyos sanadores» modificaron la oferta de productos. Ya no aparecen la tusca, el diente de león ni el pelo de caballo y sus propiedades curativas. Ahora la propuesta son cajas de jarabes destinados a curar la artritis, el hígado graso y la memoria. Entre estos productos aparece el aceite de cannabis que, sin ningún temor, también ofrecen vendedores ambulantes que se ubican sobre peatonal Alberdi después de las 19.

La reglamentación de la ley 27.350 autorizó el uso de aceite de cannabis con fines terapéuticos y paliativos, pero para algunos casos específicos y siempre que lo provea el Estado o la obra social por receta médica.

La legislación nacional también reglamentó la investigación de los alcances terapéuticos del aceite de cannabis, las obras necesarias para lograr una producción local y la autorización para el ingreso de esta sustancia y su posterior entrega en forma gratuita para los pacientes argentinos que así lo requieran.

En la actualidad, el aceite de cannabis en Salta solo se prescribe a pacientes con epilepsia refractaria.

Consultado sobre la venta libre de estos frascos de aceites de cannabis en Salta, el médico y exdiputado nacional Bernardo Biella advierte que estas sustancias son de origen desconocido. «No se sabe de qué parte de la planta se hicieron, si de la hoja o del tallo y en su mayoría están diluidos en aceite de oliva o de coco», detalló el profesional.

Biella explicó que la acción terapéutica de estas sustancias puede ser muy acotada y eventualmente es posible que no tenga ninguna, salvo una respuesta psicológica.

El médico, que fue uno de los asesores en la redacción del proyecto de ley sobre cannabis medicinal aprobado en septiembre de 2017, alertó que la venta de esta sustancia, de la que se desconoce su dilución y posología, engaña a cientos de familias salteñas. Entre los que lo compran están muchos pacientes que necesitan el aceite pero no lograron que los incluyan en un registro oficial que lleva el Estado con los que están autorizados a recibirlo.

Desde el Programa de Epilepsia de la Provincia, el doctor Juan Pablo Zorrilla alertó que estos aceites de dudoso origen se están vendiendo incluso en algunas ferias artesanales de renombre y en la zona cambiaria del centro salteño.

«Como profesionales vemos con preocupación estas situaciones y alertamos que es necesario generar conocimiento científico de calidad», explicó Zorrilla, al hacer referencia la buena fe de algunas personas que tienen dolencias graves y que buscan en el aceite de cannabis una solución para sus problemas de salud.

Con respecto de la venta de estos productos, ofrecidos como medicamentos, Biella alertó que desde el Ministerio de Salud de la Provincia junto a las fuerzas de seguridad se deberían llevar adelante operativos de secuestro y análisis. «Se desconocen sus efectos, puede no tener las acciones terapéuticas que se esperaban, como pueden ser nocivos para la salud», agregó.

En el mismo sentido se expresó Zorrilla, al advertir que los aceites de cannabis, al igual que cualquier otro medicamento, deben cumplir con una serie de bioequivalencias, que aseguren su calidad y efectividad. Dijo que «difícilmente los productos que se hacen en forma casera o se comercializan, como los que podemos ver hoy en la calles, tengan las concentraciones de CBD requeridas para el tratamiento de epilepsias».

CBD es la sigla de cannabidiol, uno de los 300 fitocannabinoides que se encuentran en la planta. Zorrilla explicó que la planta de cannabis tiene una gran cantidad de compuestos, algunos de los cuales son beneficios para tratamientos médicos, pero se deben presentar en la forma y cantidad requerida.

El titular del Programa de Epilepsia contó que en la Universidad de Rosario en Santa Fe se realizó un estudio de control de calidad sobre 400 muestras de aceite de cannabis, que fueron aportadas en forma voluntaria por los padres de los pacientes. El resultado de este estudio de calidad dio como resultado que menos del 1 por ciento de esas muestras, o sea solo cuatro, tenían las concentraciones requeridas de CBD.

Otra de las sustancias que contiene el cannabis es el THC, que es un psicoestimulante y que «se utiliza de forma recreacional». Zorrilla agregó que es muy difícil que el CBD se extraiga de una planta en forma natural. Biella destacó que en junio de este año, en Río Negro se aprobó el uso de cannabis medicinal para reducir los dolores generados por el padecimiento de fibromialgia, glaucoma, artritis y patologías terminales.

En el hospital Garrahan, de Buenos Aires, se está llevando adelante la segunda etapa de control a los pacientes a los que se les suministró esta medicación. «Reciben el aceite de cannabis de primera calidad y se les controla qué efecto secundario puede tener el producto», dijo.

Control sobre los pacientes y planes de producción nacional

A dos años de la aprobación de la ley 27.350 se estudia cómo producir.

El hospital Garrahan ya cuenta con un protocolo de control. Archivo.

En agosto de 2018, a casi un año de la aprobación de la ley 27.350, el Gobierno de Jujuy firmó un acuerdo con un laboratorio chileno con el objetivo de llevar adelante la producción de aceite de cannabis a nivel regional. El INTA de Castelar, en la provincia de Buenos Aires, siguió el mismo camino pero con un laboratorio nacional.

En la actualidad, estos cultivos ya están en la etapa de controles y se inició el proceso de búsqueda de espacios donde llevar adelante el desarrollo de ejemplares útiles para estos fines terapéuticos, bajo las normas de seguridad necesarias.

Ante la aparición de aceites de origen dudoso, Juan Pablo Zorrilla, del Programa de Epilepsia de la Provincia, alertó a los pacientes y les recomendó no comprar estos productos. Señaló que como profesional les explica a los padres de sus pacientes cuáles son las consecuencias que pueden llegar a tener. El médico recordó que en Salta el aceite se receta solo a personas con epilepsia refractaria y en un una situación muy compleja.

“Como médicos, lo que queremos es algo para que estos pacientes en situación grave puedan cortar una crisis”, expresó Juan Pablo Zorrilla, que agregó que el uso del cannabis no implica que el paciente deje de tomar su medicación tradicional. “Se asume el riesgo de utilizar un medicamento a prueba, que a largo plazo puede tener efectos adversos o no”, afirmó.

El titular del Programa expresó que los estudios sobre el uso de cannabis advierten que las personas sometidas a altas dosis de THS tienen trastornos conductuales. “Estamos ante una medicación, que como cualquier otra puede tener efectos adversos”, afirmó.

En cuanto a la formación de los pacientes y sus familiares, Zorrilla destacó que se debe generar un cambio cultural, tal como hace décadas se generó con la penicilina. “Todos sabemos que la penicilina se obtiene de un hongo pero no por eso nos ponemos a cultivar hongos en casa para darles a nuestros hijos”, a lo que agregó que, ante la situación actual, los sectores responsables del Gobierno deben tomar acciones concretas, en estos casos no con los padres que están desesperados buscando una ayuda para sus hijos, sino con aquellos que lucran con sus necesidades.

Protocolo para Salta

En la actualidad, Salta tiene 21 pacientes con tratamiento a base de aceite de cannabis, desde hace dos años. El director del Programa de Epilepsia destacó que dos de estos pacientes presentaron psicosis, sin embargo no se puede asociar estas reacciones directamente con el aceite recetado, porque los padres también suministraban sustancias caseras. Este es uno de los motivos por los que el doctor Juan Pablo Zorrilla espera poder aplicar en Salta un protocolo de acción, que se presentó a principio de año en la Secretaría de Salud de la Nación.

 

Fuente: El Tribuno