Policiales

Una banda de “ciberdelincuentes” extranjeros irá a juicio por estafar a más de 40 salteños

La organización delictiva, la primera en ser detenida e imputada en todo el país, operaba bajo la modalidad conocida como “skimming”, afectuando compras por grandes cifras económicas con tarjetas de debito o crédito “clonadas” y fabricadas por la banda. Antes de hacerlo, robaban información financiera desde los cajeros automáticos.

 

 

 

Carlos Alberto Vedangar, de nacionalidad brasileña; Sarahy Mustafa Saldías y Gonzalo Diego Moreno, oriundos de Bolivia; Leonor Mercedes Lozano y Nancy Luz Lozano Méndez de origen colombiano, fueron detenidos, imputados y ahora enviados a juicio por la fiscal penal María Eugenia Guzmán de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos Complejos, acusados de cometer los delitos de “asociación ilícita y defraudación mediante uso de tarjeta de débito o crédito” en más de 40 hechos.

 

En su requerimiento, la fiscal realizó una descripción del accionar de cada uno de los imputados en esta organización delictiva y expuso las pruebas que se lograron reunir y que describe a la perfección la modalidad a través de las cuales estos “ciberdelincuentes” operaban en Salta.

 

Cabe señalar que la investigación penal iniciada en contra de esta banda se inició entre enero y febrero pasado, cuando varios clientes que poseen cuentas bancarias o cuentas sueldos, empezaron a advertir extracciones no autorizadas desde sus cuentas por montos altos.

 

Asimismo, los damnificados también denunciaron operaciones comerciales por medio de pago con tarjeta de débito no autorizadas, lo que dejo en evidencia que el accionar era responsabilidad de una banda de “ciberdelincuentes”, quienes operaban bajo la modalidad conocida como “skimming”, la que consiste en la comisión de actos delictivos a partir del robo de información financiera de las víctimas.

 

 

 

Los delincuentes suelen instalar distintos dispositivos en cajeros automáticos, donde los clientes al operar en las terminales, dan a conocer las claves o “pin” de sus tarjetas, información que es robada a partir de mini cámaras de video que los “ciberdelincuentes” instalan.

 

En la ranura de acceso de la tarjeta, los delincuentes colocan otro dispositivo que también roba la información de la cinta magnética de los plásticos. Con estos datos y la clave, las bandas que operan bajo esta modalidad “clonan” tarjetas de débito o crédito, como así también ingresan a las cuentas bancarias de los clientes y extraen dinero a su antojo.

 

Esta clase de organizaciones delictivas, por lo general, son muy difíciles de ser detectadas y aún más desarticularlas, pues por lo general, su única exposición se advierte cuando ingresan al cajero a fin de colocar o extraer los dispositivos que colocan para robar información de los usuarios. El resto de su accionar delictivo, en tanto, se hace desde la clandestinidad.

 

En algunos casos, cuando se hacen compras con tarjetas de débito o de crédito “clonadas”, los delincuentes suelen exponerse un poco más, aunque siempre buscan camuflarse y cambian la fisonomía de su rostro o vestimenta.

 

En una rotisería

 

En febrero pasado, las denuncias por robo de dinero o la realización de compras mediante esta modalidad, alteró a varios usuarios salteños, lo que generó la apertura de una investigación penal por parte de la UDEC (Unidad Fiscal de Delitos Económicos Complejos) a cargo de la fiscal Guzmán.

 

Bajo la supervisión de esta fiscalía, un grupo de investigadores de la Policía, especialistas en esta clase de delitos, comenzó a trabajar a partir de la primer pista, la cual situaba el accionar de esta banda en un cajero automático en el barrio Alto La Loma, camino a San Lorenzo, donde varios damnificados señalaron como el último lugar donde operaron antes de que se produzcan los robos de dinero de sus cuentas.

 

En vista de ello, la fiscal solicitó las imágenes de las cámaras de video seguridad de dicho cajero. A partir de esta medida, y otras pruebas que siguieron, los policías de Delitos Económicos Complejos lograron obtener la descripción física y la vestimenta de los principales sospechosos.

 

 

 

El 29 de marzo pasado, la denuncia de una comerciante de la casa de comidas Alvarez, en Buenos Aires y San Martín, permitió avanzar sobre otras pruebas con las que se lograron las tres primeras detenciones, entre ellas la de Moreno y Lozano Méndez.

 

La comerciante, según surge de la investigación, había advertido que los dos acusados habían realizado compras de bandejas de comida, las que pagaron con tres tarjetas de débito con distintos números, pero al momento de firmar el comprobante, lo hacían con una misma firma y un mismo número de DNI.

 

Esta irregularidad motivo que la comerciante alertara a la Policía. En seguida los investigadores de Delitos Económicos Complejos se hicieron presentes en el local, pues los dos acusados iban a regresar a retirar la comida, oportunidad en la cual se logró no sólo identificarlos, sino que posteriormente se realizó un allanamiento en un hotel en el que se hospedaban, a poca distancia de la rotisería.

 

En las habitaciones en las que estaban alojados, los policías dieron con otras pruebas, y se pudo identificar al resto de la banda, la que comenzó a ser detenida. Con el secuestro de computadoras y los dispositivos utilizados para delinquir, la fiscalía avanzó en la causa penal.

 

Pruebas recolectadas

 

Tras la detención de los integrantes de esta banda, la fiscalía no tuvo inconvenientes en probar el accionar de los mismos mediante la modalidad “skimming” en esta ciudad, ya que se había reunido gran cantidad de pruebas. Entre ellas, las filmaciones del cajero automático de Alto La Loma y de otra terminal ubicada en la estación de servicio Refinor de avenida Bolivia. De las mismas, se había logrado identificar a una pareja que al ingresar, colocó los dispositivos necesarios para el robo de información de los usuarios afectados.

 

 

 

También se reunió información financiera de tres bancos, filmaciones de cámaras dependientes del Centro de Video Vigilancia de la Policía y de comercios privados, entre otros. Asimismo se sumaron informes y declaraciones de empleados de distintas empresas y comercios, entre ellos Aerolínea Argentinas, La Veloz del Norte, Flecha Bus, Western Union, Batistella, Todo Moda, Tienda San Juan, Las Vegas, Super Vea, Dexter y Patsa Turismo.

 

La fiscalía, a su vez, sumó informes procedentes de la AFIP, Migraciones e Interpol. A esto, se agregaron los elementos secuestrados en las habitaciones donde se alojaban los acusados e incluso se interceptó una encomienda, en la cual se encontraron numerosos plásticos, material que utilizan para “clonar” las tarjetas.

 

A partir de varias pericias realizadas por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales, se pudo identificar a las personas que ingresan a los cajeros a colocar los dispositivos para robar información, como Vedangar y Mustafa Saldía, lo que se comprobó, tanto a partir de la comparación físicas de los imputados como a través de las ropa utilizada, la cual fue secuestrada en su poder.