Un nuevo paso de los bagayeros potencia el cruce de mercadería

Se habilitó luego de la reunión de las autoridades nacionales y trabajadores. Hay control de Gendarmería, pero no de Aduana, según el acuerdo provisorio

Son hordas, aunque sin cuarteles. Miles de piernas marcan el paso sostenido, con una misma dirección sobre el pedregal del río Bermejo. Van de norte a sur. Cruzan desde Bolivia y llevan, presurosas, una carga con destino a alejados centros de compras, mercados de pulgas y ferias americanas distribuidas en toda esta parte del país.

El nuevo paso sobre el Bermejo que utilizan los bagayeros para traer mercaderías desde el vecino país se ha transformado en las últimas horas en un incesante peregrinar de gente que, con los “chanchos” en sus espaldas (atados de productos que envuelven en plásticos para atravesar el curso de agua), buscan la otra orilla.

La operación se repite por miles, una y otra vez, para satisfacer una demanda comercial que aún permanece en las tinieblas del mercado ilegal, pero que ha servido de sustento a cientos de familias que encontraron en esa actividad la única forma de subsistir.

Los trabajadores de frontera aún rechazan el nuevo régimen de importaciones del Gobierno nacional. Debido a la alta tensión social que generó la medida, un acuerdo de partes surgido hace unas horas entre el área de frontera y representantes de los bagayeros, permitió descomprimir la situación y habilitó este nuevo paso donde no hay control de Aduana, pero sí de Gendarmería.

Este paso, según lo acordado, estará vigente hasta el 31 de mayo, fecha hasta la cual los trabajadores deberán reconvertirse a microimportadores, con el pago de los impuestos correspondientes.

Otro cruce

El paso se habilitó sobre el río Bermejo, frontera natural entre ambos países, a unos 300 metros río abajo del paso anterior. Esto obliga a los pasadores a establecer nuevos puntos de entrega de la mercadería, bajo la mirada de las fuerzas de seguridad que siguen monitoreando para evitar el paso de sustancias prohibidas. Tampoco dejan cruzar las hojas de coca.

El transporte de mercaderías se concentra entonces en la indumentaria, el calzado y los electrónicos sobre todo.

El paso anterior, Cachari, se ubicaba en la parte posterior de la terminal de ómnibus de Aguas Blancas. Allí llegaban los bagayeros con los productos que luego subían a los colectivos o a las combis que esperaban la partida. Hoy ese paso ha quedado desierto y todo se volcó un poco más al sur, por donde el tránsito peatonal se ha vuelto incesante.

Apurados

El movimiento que se observa en la zona es superior al promedio que se notaba antes del conflicto. “Ahora hay mucha más gente que está pasado mercadería”, admitieron los bagayeros, quienes aseguran que “no todos son de Orán”. Según los pasadores, desacostumbrados a este ritmo, “los patrones pusieron gente para tratar de juntar la mayor cantidad de mercadería posible mientras dure el acuerdo provisorio”.

Reunión de feriantes con el Gobierno

Analizaron las consecuencias del nuevo régimen.

Legisladores nacionales por Salta dialogaron ayer en el Ministerio de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia con un grupo de feriantes sobre el régimen de importación dispuesto por la Nación para los bagayeros. Convocados por el titular del organismo, Marcelo López Arias, analizaron las consecuencias que la nueva normativa tiene en el abastecimiento de las ferias.

Los diputados Javier David y Pablo Kosiner y la senadora Cristina Fiore insistirán para que los escuchen en el Ministerio de Seguridad de Nación, organismo que dispuso el nuevo régimen. Esta semana el gobernador JUAN MANUEL URTUBEY realizó gestiones para que el Ejecutivo nacional destrabe el conflicto planteado por los bagayeros. Por esa intervención se abrió un nuevo plazo, de transición, para analizar el tema.

El ministro López Arias destacó esta instancia de diálogo y reiteró la preocupación que la situación generó en el gabinete provincial.

El funcionario estuvo acompañado por el coordinador de la Secretaría de Asuntos Institucionales, Ramiro Chávez.

Fuente: El Tribuno