¿Tu pelo se cae más desde que empezó la pandemia?

El aislamiento trajo aparejados grandes cambios en los hábitos de las personas a nivel mundial, estrés e inestabilidad emocional. Todos estos factores fomentan la caída del pelo y su debilitamiento. Conocé las causas de este problema y el tratamiento que puede frenar la caída fácilmente.

La pandemia y el confinamiento nos afectan a todos, y eso incluye a nuestro pelo. Desde el encierro y la falta de aire, vitamina D y ejercicio, hasta el estrés, los problemas emocionales y la poca generación de serotonina; hay muchísimos factores que están poniendo en juego la salud de nuestro pelo. La Dra. Mabel Amen, dermatóloga de Hair Recovery (M.M. 4613), médica dermatologa nos cuenta su experiencia, las consultas más comunes que recibe y cómo solucionar lo que nos pasa con un tratamiento simple y no invasivo: Nutrifol de Hair Recovery (https://www.hairrecovery.com.ar/!/tratamientos-nutrifol)

La pérdida de cabello nos puede afectar a todos

“Desde que nacemos, hasta que envejecemos, todos, en el algún momento de la vida vamos a tener pérdida de cabello” cuenta la Dra. Mabel Amen. “La principal causa en el caso de los hombres es genética. Pero, hay otros motivos que también provocan caída de pelo y que están en constante crecimiento y aumento. Nos encontramos con disturbios hormonales, déficits alimentarios, por ejemplo, por falta de hierro; ahora está muy de moda no comer carne y eso puede afectar el pelo” agrega Amen. Y hay más causas que se suman a la lista.

El estrés pone nuestro pelo en juego

“El estrés hace estragos” nos cuenta la Dra. Amen, y explica “Ahora por la pandemia está todo el mundo estresado y eso puede provocar a veces afecciones en la piel. Encontramos gente con problemas en el cuero cabelludo, inflamaciones o seborreas que favorecen la caída. El estrés es un desencadenante, dispara las patologías. Por estrés se pueden provocar alopecias que están muy relacionadas con el tema emocional. Además, acelera la caída androgenética también!”.

Esto se refleja naturalmente en más consultas a profesionales, “Todas esas lesiones o alteraciones hacen que la gente tenga que consultar con un dermatólogo sobre la pérdida de pelo, es algo muy común en la consulta diaria” nos comenta Amen.

Un tratamiento simple

Después de muchas investigaciones, en Hair Recovery se desarrolló Nutrifol, según explica la Dra. Amen: “Se trata de un tratamiento simple, rápido, localizado y no invasivo que le da al paciente una solución justa y a medida para prevenir la caída del cabello y darle más volumen, cuerpo, brillo. La meta es revivirlo”. Con un dispositivo de aplicación intradérmica, los nutrientes se aplican en el bulbo del cabello, nutriéndolo desde la raíz, el punto específico en donde necesita energía.
“Nutrifol es un tratamiento médico local, no invasivo, rápido y muy beneficioso. Se llama así porque contiene nutrientes para los folículos” nos cuenta la Dra. Mabel Amen, y agrega, “los nutrientes son personalizados, según el caso de cada paciente. Se trata de un shock vitamínico para estimular el crecimiento del pelo. Requiere que lo hagas con cierta periodicidad, recomendamos hacerlo una vez por semana para que los bulbos reciban un tratamiento periódico y se vayan recambiando por bulbos más gruesos”.
Sobre la aplicación, la Dra. nos cuenta que “El paciente entra, se sienta en un sillón masajeador muy cómodo, es una aplicación rápida, no dolorosa, no invasiva. Las aplicaciones no provocan dolor porque el dispositivo sólo ingresa a la piel unos 2 milímetros” y agrega algo muy importante “Si está bien hecho, el paciente no tiene que sentir dolor, porque la idea es que justamente sea algo superficial para que los nutrientes permanezcan por más tiempo en el cuero cabelludo y sean absorbidos más lentamente. Si fuera más profunda la aplicación, los nutrientes se irían por los capilares, y el tratamiento no estaría siendo correcto”.
Habitualmente, después de 4 a 6 sesiones de Nutrifol, los pacientes logran frenar la caída del pelo y esto los entusiasma, tanto a hombres como a mujeres de todas las edades. La mayoría de los tratamientos son de 3 meses y los resultados son visibles: se frena la caída y mejora el pelo. La Dra. Mabel Amen lo define de esta forma: “Los pacientes notan que el pelo se les cae menos, que está más grueso y con más cuerpo, que tiene más brillo. Te hace pensar que las cirugías no son la única opción, sobre todo si el paciente tiene pelo, es un tratamiento de recuperación capilar muy útil y con resultados realmente visibles”.

Fuente: El Tribuno