Muy flojos

Recién ahora los fiscales se preocupan por el mal funcionamiento del 9-1-1

Se preguntan cómo es que tras un llamado desgarrador con pedido de auxilio, de alguien a quien estaban matando, encuentran su cuerpo 15 horas después. Hay dos detenidos pero habría más, porque la cadena de responsables asciende.

La semana pasada encontraron brutalmente asesinada a Rosa del Milagro Sulca (48) dentro de su domicilio de Villa Mitre. Pese al pedido de auxilio de la docente al sistema de emergencias, la encontraron muerta 15 horas después.

El homicidio de la docente, empañó de dudas el funcionamiento real del sistema de emergencia 911 de la provincia, sistema que se gestó en 2005 con intenciones de mejorar la seguridad y llevar datos precisos a través de un mapa los delitos.

El martes de la semana pasada, Rosa Sulca llamó al 911 pidiendo auxilio porque la estaban matando, a los cuatro minutos dos efectivos policiales llegaron al domicilio. Dos sargentos de la policía golpearon la puerta por 10 minutos, al no ser atendidos, se retiraron.

Los dos policías fueron el último engranaje de todo un sistema de comunicación ya que el llamado al 911 es atendido por un operador de call center, quien toma el pedido, ubica georeferencialmente la emergencia y la deriva por sistema a un sector conocido como despacho policial, donde un efectivo con monitores en frente ubica el recurso policial más cercano para solicitar la presencia policial.

La función de este despachante es fundamental, debe ser una persona preparada, con conocimiento, criterio y una vasta experiencia en calle. Es el efectivo que envía el recurso al lugar donde se requiera y quien también autoriza a insistir o retirarse. En este caso es tan o más responsable que los efectivos que tocaron la puerta, quienes no escucharon el desgarrador pedido de auxilio al que si tuvo acceso dicho despachante.

La fiscal penal, Verónica Simesen, se mostró molesta al no poder acceder al circuito de comunicación del 911 ya que el coordinador de Centro de Coordinación Operativa demoraba la entrega de lo requerido por la Justicia, por lo que pidió la detención de ministro de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro y la del Director de CCO, pedido que fue rechazado por la jueza de Garantías, Ada Zunino.