Proponen que sea el Estado el que regule el sistema sanitario

El exministro de Salud Carlos Ubeira habló de “la inducción de la demanda

Ante las fallas del sistema sanitario tanto privado como público que quedaron en evidencia con la pandemia, el exministro de Salud, expresidente del IPSS, y docente en Políticas de Salud Carlos Ubeira se afirmó en el camino que también señalaba el reconocido médico Arturo Oñativia: el Estado debe regular el sistema sanitario.

Con más de 300 sistemas de financiamiento, el médico aseveró que «el sistema de salud que tiene transacción de bienes y servicios, debe ser regulado por el Estado. No puede quedar librado a la oferta y demanda. Lo que no se regula, se regala», afirmo tajante Ubeira, quien apuntó a mejorar el financiamiento, incluyendo el abordaje en salud. «Aseguramos enfermedad, cuando debemos garantizar salud», lanzó.

El médico aseguró que se trabaja atacando el síntoma y aseveró que hay un aumento en las enfermedades crónicas «como hipertensión, diabetes cáncer y accidentes vasculares». «No tienen síntomas, entonces cuando aparecen ya es tarde, y generan enfermedades asociadas que hacen que el sistema de salud no esté preparado a esta realidad», señalo, y ejemplificó con la especialidad a la que lo convenció dedicarse quién por entonces fue uno de los referentes de la diabetes, Arturo Oñativia. «EEUU es el país que tiene mas diabéticos, en el 2018 gastó 315 mil millones de dólares para tratar las complicaciones de sus pacientes que son prevenibles. Hay un método de diagnóstico muy simple, que se llama microalbuminuria, que cuesta $200 al que hay que agregar un medicamento de $2 pesos por día que retarda la insuficiencia renal por 15 años. Sin embargo, no hay un incentivo para que eso suceda», lamentó.

Si se trabajara en la prevención, aseguró que se reduciría el gasto en salud: «Porque no tendremos que financiar infartos, diálisis, by pass».

El docente recordó la responsabilidad médica que demanda esto y apuntó contra la gran cantidad de especializaciones sin regulación que lleva a una «inducción de la demanda». «El aumento de la oferta en salud aumenta el gasto y baja la calidad», aseveró y explicó la frase con una cita de Oñativia. «Decía que la inducción o deformación profesional es aquella persona que tiene un martillo en la mano y cree que todos los problemas son clavos. Cada especialista cree que la solución en salud pasa por su especialidad», aseguró.

La situación de falta de terapistas para la atención de las unidades de cuidados intensivos en pandemia, es para el médico un claro ejemplo de la necesidad de la regulación de especialidades: «Aquí se habló mucho de camas, pero la cama sola no cura, si no hay terapistas, enfermeros altamente capacitados, por más que tengamos respiradores y oxígeno, no funciona».

En este sentido, explicó que en medicina hay una «curva de aprendizaje» relacionada a la calidad de la atención médica. «Por ejemplo, si tenés un servicio cardiovascular, los indicadores dicen que para tener buenos resultados deben tener una curva no inferior a 400 prácticas por año», explicó. Por lo que aseguró la necesidad que, como en Europa, se regulen las especialidades. Con estos argumentos aseguró que el Estado debe tener un rol de rectoría y regulación . «Se debe financiar la demanda para regular la oferta. En Europa las especializaciones están reguladas en base a la demanda. Acá hacemos la especialidad que se quiere», señaló.

Fuente: ElTribuno