Salta

Preocupación por la situación de los residuos en Salta Capital

Un año es el tiempo de vida útil que técnicos del relleno sanitario estiman para la trinchera 1.Allí se vierten los residuos desde hace dos años, por falta de habilitación de la trinchera 4.

En un año, si no se habilita antes el cuarto módulo de finca San Javier, el vertedero de la capital salteña no tendrá espacios para las 830 toneladas que ingresan diariamente al relleno sanitario.

Ese es el tiempo de vida útil que los responsables de Agrotécnica Fueguina estiman para la trinchera 1. Esta había sido clausurada por la anterior concesionaria, Medio Ambiente, en 1999, pero se usa desde hace dos años como alternativa transitoria, porque en el verano de 2016 a los camiones les resultó imposible trepar los 27 metros de la trinchera 3. Era el tiempo de poner en servicio el cuarto módulo, pero su habilitación demoró más de la cuenta.

De hecho aún no se sabe cuándo podrá usarse, porque el Ejecutivo municipal consideró necesario ponerle una membrana, que costaría unos $24 millones, para evitar eventuales filtraciones de lixiviados hacia los ríos Ancho y Arenales. La empresa insiste en que la membrana no es necesaria, porque, en opinión de sus técnicos, los arcillosos suelos de San Javier aseguran la impermeabilización del relleno sanitario.

Ante la demanda de amparo que interpusieron vecinos de los barrios aledaños, será el juez Marcelo Domínguez quien determine la existencia de los daños ambientales y a la salud atribuidos al vertedero. La situación es compleja porque se trata de una área crítica en la que las descargas cloacales de la planta depuradora de Aguas del Norte y los volcamientos del Parque Industrial de Salta también inciden en la contaminación del Arenales y sus áreas ribereñas.

En este contexto, el contrato de Agrotécnica fue prorrogado, por cuatro años, en septiembre de 2016. Tres meses después, en un acta acuerdo, el municipio se comprometió a costear la membrana para la cuarta trinchera. En marzo de 2017, el Tribunal de Cuentas objetó ese acuerdo y tres meses después el intendente Gustavo Sáenz dictó un decreto revocatorio.

La trinchera 4 de San Javier, que empezó a excavarse en abril de 2013, sigue sin la geo membrana. Tampoco tiene los sistemas que deben instalarse para captar los líquidos lixiviados y el biogás. También están pendientes estudios técnicos que dilatarán la puesta en servicio del módulo 4 quién sabe por cuánto tiempo más.

Consultado por El Tribuno, el coordinador del relleno sanitario estimó que la trinchera 1 puede ser utilizada por aproximadamente un año más.

La trinchera reabierta a comienzos de 2016 había sido cerrada por Medio Ambiente con un altura de 1,5 metros. Según las últimas mediciones, de hace dos semanas, tiene actualmente cerca de 17,5 metros. En un año más, al actual ritmo de ocupación, superaría los 24 metros con los que fue clausurada la trinchera 2 y alcanzaría una sobreelevación similar a la que obligó al intempestivo cierre del tercer módulo en el verano de 2016.

Aún con las obras terminadas en plazos meteóricos, la habilitación de la cuarta trinchera abre serios interrogantes, porque la tierra resultante de su excavación fue usada en los anteriores módulos y no se sabe de dónde saldrá el material de cobertura necesario.

Este interrogante fue planteado por el Tribunal de Cuentas ante el Ejecutivo municipal en marzo de 2017.

En el mismo pedido de informes, el organismo de control cuestionó el compromiso asumido por el municipio, con la adquisición de la membrana, tras considerar que correspondería a la empresa cubrir ese gasto. Desde enero de 2017, la concesionaria cobra $42 millones por mes por el servicio.

Tres razones para preocuparse

La trinchera 1 de San Javier, que había sido clausurada en 1999, fue reabierta hace dos años, como alternativa transitoria ante la demorada habilitación de la cuarta trinchera. Esta debía estar operativa a comienzos de 2016, cuando se agotó el ciclo de utilidad de la trinchera 3. Las obras, sin embargo, siguen en suspenso y solo los estudios pendientes llevarían más tiempo que el que tardará la trinchera 1 en colmatarse. En enero de 2016, ese módulo tenía un metro y medio de altura. Hoy son 17,5 metros. Dentro de un año serían más de 25 metros, altura similar a la que había alcanzado el módulo 3 cuando fue cerrado, en el verano de 2016, porque la trepada se hizo imposible para los camiones. La trinchera 2 se clausuró con menos altura: 24 metros.
La tierra arcillosa que se obtuvo con la excavación del modulo 4 se usó, desde 2013, en las sobreelevadas trincheras 1, 2 y 3. Por esa razón, en marzo de 2017, el Tribunal de Cuentas pidió al Ejecutivo municipal que aclare de dónde se extraería el material de cobertura necesario para el cuarto módulo.
Desde hace algunos años, el vertedero de la capital también recibe los residuos urbanos de San Lorenzo, Vaqueros, La Caldera, Campo Quijano, Cerrillos y La Merced. de ese modo se eliminaron basurales a cielo abierto, pero se acortó sensiblemente la vida útil del relleno sanitario de San Javier. Gloria Plaza, auditora designada por el Concejo, recomendó un replanteo de esos acuerdos para evitar conflictos de jurisdicciones y deslindar responsabilidades. En 1999, cada 24 horas llegaban al relleno 407 toneladas. Hoy son 830 toneladas que, compactadas al límite de las posibilidades técnicas, ocupan más de 1.000 metros cúbicos por día.

Fuente El Tribuno