Mundial de Rusia

Otro golpe para Brasil, que hace 14 años no puede levantar la Copa del Mundo

La caída con Bélgica en cuartos de final del Mundial Rusia 2018 configura un capítulo más en el libro de fracasos mundialistas de Brasil. El más recordado seguirá siendo aquel del estadio Maracaná , frente a Uruguay, en la final de 1950. Muy de cerca, en las memorias de los brasileños habrá quedado aquel 7-1 de hace cuatro años en Belo Horizonte frente a Alemania. Esa goleada en contra fue el principio del final del ciclo de Dunga . Tite , que perdió hoy su primer partido oficial al mando del equipo verdeamarillo, asumió en junio de 2016. Sólo había perdido una vez: el amistoso jugado en Australia contra Argentina, que significó el debut de Jorge Sampaoli en el banco argentino.

Con las salidas de la Argentina (eliminada por Francia en octavos de final) y de Uruguay (vencida por Francia en el primer partido de este viernes), Brasil era la última esperanza de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) para que la Copa del Mundo quedara en el continente. Miles de brasileños alentaron a su equipo en Kazán, la misma ciudad en la que la Argentina cayó frente a Francia. Nunca pensaron que la historia podría repetirse y que, como sucede desde Alemania 2006, Brasil se volvería a casa con las manos vacías.

Aunque no se compara con lo ocurrido en 1950 y 2014, la derrota de Brasil golpea por las expectativas y la realidad. La manera en la que ganó las eliminatorias sudamericanas, sobrepasando a todos los rivales que enfrentó, la actualidad de Neymar en PSG y, sobre todo, la de Phillippe Coutinho en Barcelona, eran algunos de los motivos que habían catapultado a Brasil a ser candidato al título. Pero se topó con un gran equipo belga, comandado por Eden Hazard , y todos los pergaminos previos no alcanzaron.

La eliminación de este viernes puede compararse a la de 2006, cuando la selección comandada por Carlos Alberto Parreira cayó también en cuartos de final contra la Francia de Raymond Domenech que tenía a Zinedine Zidane como máxima figura. Un gol de Thierry Henry (quien hoy estuvo en el banco de Bélgica como ayudante de Roberto Martínez) a los 12 minutos del segundo tiempo envía a los sudamericanos -cuyos delanteros fueron Ronaldo y Ronaldinho- de regreso a casa. Días después de la eliminación, el 19 de julio de 2006, Parreira renunció a su puesto de entrenador. Lo reemplazó Dunga.

La eliminación de hoy frente a Bélgica reavivó los fantasmas del 7-1 con Alemania de hace cuatro años. Brasil no podrá levantar la Copa del Mundo. Ni transformarse en el primer hexacampeón de la historia.