Asombroso

Nominaron al Cementerio de la Santa Cruz para ser monumento histórico

Allí están los restos de los hijos y nietos de Martín Miguel de Güemes, los tatarabuelos deMáxima Zorreguieta, y los primeros integrantes de la familia Patrón Costas.

Ubicado cerca del acceso a Salta, el cementerio de la Santa Cruz ocupa hoy una décima parte de la superficie original. Es el lugar donde descansan los restos de representantes de la historia de Salta, integrantes de las antiguas familias que hicieron a la formación de la ciudad y personajes populares que se ganaron el corazón de los salteños. Por su valor histórico, se encamina a ser reconocido como parte del patrimonio nacional.

El cementerio abarca en la actualidad 10 hectáreas, entre las que se incluyen las destinadas al cementerio israelí. En 1860 cuando se destinó este espacio para enterrar a los salteños, el predio iba desde el Portezuelo hasta el río Tinkunaco.

Las primeras galerías del cementerio son parte del sector más antiguo, donde están los restos de los hijos y nietos de Martín Miguel de Güemes, los tatarabuelos salteños Máxima Zorreguieta, reina de los Países Bajos, y los primeros integrantes de la familia Patrón, que luego se emparentan con los Costas.

 

Entre las joyas arquitectónicas que se encuentran en el pasillo de ingreso al cementerio se ubica el mausoleo construido en 1870 por Antonina de Alvarado, hija de Rudecindo Alvarado, compañero del general Martín Güemes. Este mausoleo tuvo en sus primeras épocas una placa que contaba la historia de sus padres.

Luego, los restos de Rudecindo fueron llevados al panteón de las Glorias del Norte. Este panteón es obra del fray Luis Giorgi, que trabajo también en la fachadas del convento de San Francisco y la Catedral de la Ciudad de Salta.

También sobre el pasillo de acceso se encuentran los restos de Joaquín Díaz de Bedoya, a quien se le debe el nombre del Hospital Militar de Salta y Dionicio Puch, gobernador de Salta vinculado con la familia Güemes a través de Carmen Puch de Güemes.

Otro de los mausoleos del mismo sector es de la familia Zerda, que donó gran parte de su dinero para la construcción de lo que hoy es el Colegio Salesiano, con las mejores instalaciones pedagógicas de aquella época.

También llama la atención el mausoleo de Adela Güemes de Güemes, sobrina e hija política del general, construido en 1876.

Cuando Güemes murió en La Horqueta, fue enterrado en el Chamical el 18 de junio de 1821, y luego lo trasladaron a la Catedral vieja, ubicada sobre la esquina de Mitre y Caseros, donde hoy funciona una confitería.

En 1876, los restos de Güemes se trasladaron a un mausoleo de estilo gótico, hasta que en 1918 se los lleva al Panteón de las Glorias del Norte.

Junto al mausoleo de Adela Güemes de Güemes se levanta otro monumento del cementerio, el de Evarista Corbalán y familia, que cuenta con una serie de urnas antiguas, además de cuadros y recuerdos de dedicatorias de la época. Ambos fueron obra también el religioso Luis Giorgi. Otro de los italianos que también influenció en la producción de los mausoleos en Salta, fue Noe Macchi que además diseño la iglesia de la Viña.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: El Tribuno

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com