Salta

Mientras que la policia «atrapa» a consumidores de cannabis el PACO hace estragos en Salta

Cerca de la mitad de los menores de 18 años detenidos en el NOA consumió esa droga. Es el doble de la media nacional.

El último estudio de Unicef sobre la situación de los adolescentes detenidos en el país deja en claro que de poco sirve encerrarlos en un sistema que no lleva a ninguna mejoría cuando recuperan la libertad y vuelven a las mismas condiciones que los pudieron haber llevado a cometer algún delito.

El documento del organismo de las Naciones Unidas para la infancia es concluyente al afirmar que «los datos presentados indican que la privación de la libertad es una medida sancionatoria ineficaz para cumplir con los fines educativos y de reinserción social que debe tener toda sanción especializada para adolescentes».

Para el relevamiento, que lleva el título de «Las voces de las y los adolescentes privados de libertad en Argentina», se entrevistó a chicos y chicas menores de 18 años de 22 centros cerrados del país, entre ellos los de la capital salteña, Orán y Tartagal. La muestra fue tomada en 2015 por regiones geográficas: Buenos Aires (Provincia y Ciudad Autónoma), Centro, Cuyo y Norte del país.

Entre los datos recolectados durante la encuesta surge la preocupante relación que existe entre los adolescentes detenidos y las drogas. Se detectó que más del 80 por ciento probó algún estupefaciente.

Para cada región hay una droga que prevalece. En el norte argentino es la destructiva y adictiva pasta base, cuyo consumo en esta zona llega casi al 47 por ciento de los menores de edad privados de su libertad: el doble de la media nacional.