Argentina

Más revelaciones de Fariña: su libreta con anotaciones y la charla de Cristina con Báez

Un artículo cuenta detalles de la declaración del arrepentido. Tras sus dichos ante la Justicia, sus condiciones carcelarias empeoraron.

Leonardo Fariña está preso desde hace dos años por evasión impositiva: desde entonces no ve a su hijo porque no quiere que el pequeño lo vea tras las rejas y su padre, enfermo, no puede visitarlo más que una vez al mes.

Y desde fines de 2014, Fariña envió mensajes a varios funcionarios kirchneristas para conseguir la libertad pero éstos, hicieron que Tribunal Federal Nº 1 de La Plata -el valijero está detenido en esa ciudad- siga tras las rejas y sin comodidades, en represalia por haber hablado y contado todo a con Jorge Lanata.

Traslado de Leonardo Fariña de los tribunales de Comodoro Py al penal de Ezeiza 
Foto Pedro Lázaro Fernández

En su columna de hoy titulada “Las demoledoras derivaciones del fin del pacto de silencio”, el periodista Carlos Pagni cuenta que Fariña, despechado, comenzó a escribir, con microscópica letra de imprenta, una larga confesión: “Enumeró matrículas de aviones, estancias, cuentas bancarias, sociedades comerciales y, sobre todo, un extenso entramado de funcionarios, socios, testaferros, financistas, contadores y escribanos. No olvidó ni a las amantes. Cubrió 85 páginas y, cuando cambió el gobierno, decidió hablar. Sobre todo por venganza”, señala el columnista del diario La Nación.

Fariña declaró la semana pasada durante doce horas, delante del juez Sebastián Casanello y el fiscal Guillermo Marijuan, y allí describió “los sistemas que ideó Néstor Kirchner para amasar una fortuna con recursos del Estado. Fariña citó a Lázaro Báez para explicar que ‘Néstor puso a Graciela Ocaña en el PAMI y a Sergio Acevedo en la SIDE para dar a entender que no se robaría más’. Pero la ‘caja’ pasó, bajo la rectoría de Julio De Vido, al Ministerio de Planificación. Allí De Vido impuso un régimen de adelantos financieros que se convertirían en el primer retorno que debían ofrendar los adjudicatarios de las obras. El fraude, declaró, sólo era posible con abultados sobreprecios. Fariña se cansó de dar nombres. Mencionó a los subordinados de De Vido, desde José López, de Obras Públicas, hasta Ricardo Jaime, de Transporte. Pero también a empresarios como el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, quien fue el primer empleador que tuvo De Vido cuando llegó a Santa Cruz como joven arquitecto. De Vido, investigado por enriquecimiento ilícito, se ha convertido en, para decirlo con una metáfora del oficio, una rotonda gigantesca: conduce al negocio de la obra pública; al de la importación de gas; a la compra de material ferroviario, y a la tragedia de Once. Marijuan lo imputó. Ya no alcanzarán, quizás, los buenos oficios de Alfredo Lijo, el hermano del juez Ariel Lijo, para protegerlo en la justicia federal”, detalla Pagni.

Otra revelación del artículo es que Fariña contó que, al principio, la fortuna de Kirchner y Báez fue canalizada por Ernesto Clarens, a través de Invernes: ese nombre se puede decodificar como “Inversiones Néstor”. Y proporcionó un dato clave: el vicepresidente de Invernes era César Andrés, el contador de Báez. Igual que el escribano de Báez, Leandro Albornoz, es el de Cristina Kirchner.

Fariña también dio precisiones sobre una «cueva» que habrían administrado el secretario preferido de Néstor Kirchner, Rudy Ulloa, con el barrabrava Marcelo Mallo, de Hinchadas Unidas Argentinas.

Pero un detalle llama la atención. El periodista apunta a que el ahora “arrepentido” dijo ante la Justicia que, según le contó Báez, la embajada de EE.UU. informó a Cristina que Báez estaba lavando montañas de dinero y que eso, alertó a la entonces Presidenta a hablar sobre el tema con el empresario.

“La charla con Báez habría sido en noviembre de 2010. Semanas más tarde, ella pactó con Irán. Y envió a Héctor Timerman a incautar la carga de un avión militar norteamericano. Pero ¿habrá sido esa embajada la que avisó a la ex presidenta sobre las andanzas de quien sería su testaferro? ¿O ella utilizó ante Báez esa fuente como coartada? Cristina Kirchner se enfureció con Báez en una reunión secreta. Báez negó las acusaciones. Meses después, alguien informó a la entonces presidenta, con muchas precisiones, que Báez había mentido. A partir de allí la relación entre ella y su presunto testaferro se enfrió. Báez comenzó a perder licitaciones. Al perspicaz Marijuan, dicen en su fiscalía, le quedó la impresión de que quien alertó a la Casa Rosada fue Fariña. Él no lo reveló”, describe Carlos Pagni.

Entre todas las revelaciones, Fariña completó la descripción del entorno de Báez refiriéndose a su esposa, Norma, como tan celosa que ni siquiera permitía a su marido mirar «Bailando por un sueño».

Fariña dijo que ”en la vida de Báez hay otra Norma, una cincuentona de infalible bronceado caribeño que asistía al constructor en sus oficinas de la calle Carabelas: la secretaria”, señala el artículo.

Fariña habló, Casanello y Marijuán tomaron medias tras la declaración pero luego de declararse «arrepentido», sus condiciones carcelarias empeoraron. Y ahora, el tribunal platense lo redujo a una celda hospitalaria de cuatro metros cuadrados.

Fuente: Clarín

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