Corte y confección

Lío en el Grand Bourg: Se cosieron la boca y amenazan con prenderse fuego

Las mujeres del asentamiento permanecen encadenadas implorando por un terreno. Una de ellas dijo estar dispuesta a quitarse la vida.

Desde la primera hora del lunes, un nutrido grupo de mujeres del populoso asentamiento del barrio Palermo, de la zona oeste de la capital salteña, donde alrededor de 400 familias implora por un terreno, se encadenaron el la puerta de la Casa de Gobierno exigiendo al Ejecutivo Provincial una solución, ya que dicen haber realizado todos los trámites de rigor en el Instituto Provincial de la Vivienda y que nadie desde entonces les dan una solución.

Se trata, en muchos casos, de familias numerosas sin techo, madres con muchos hijos, personas en extrema vulnerabilidad, que reclaman por lo que dicen corresponderle y que desde hace meses vienen soportando las bajas temperaturas, la tierra, las lluvias, los vientos, las inclemencias y la indiferencia de quienes deben escucharlos, e incluso, de los precandidatos, que por estos tiempos recorren barrios en épocas de campaña prometiendo casas, terrenos y dádivas, pero que ignoran a esta gente.

Un grupo de mujeres encabezó entonces una protesta extrema.Se encadenaron desde temprano en la Casa de Gobierno, en huelga de hambre. Se cosieron la boca y no descartan prenderse fuego.

“No salió nadie a vernos. Nos quedaremos acá encadenadas o armaremos las carpas. Quisimos armar un gacebo y no nos dejó la Policía. Acá hay chicos. Somos 400 familias, el que aguanta va a conseguir algo. Es difícil aguantar todo lo que aguantamos en medio de la tierra, el frío, la lluvia, con carpas con plásticos. Soy ama de casa, trabajo limpiando baños para dar de comer a mis 5 hijos, hace 4 años que estoy inscripta en el IPV. Mi hijita de 4 meses se me enfermó en el asentamiento. No llego para alquilar», expresó Maira Colque, la mujer encadenada, pidiendo a los gritos una vivienda y amenazando con quitarse la vida en medio de una crisis nerviosa.

“Hoy somos 5 las que quedamos. La Policía no nos deja traer nada. Dicen que no nos dejarán dormir, que nos van a pegar. Yo me quedo encadenada acá, sino, llego a mayores: me prendo fuego o me corto la boca. Yo no aguanto más, quiero algo para mis hijos, quiero un techo digno para mis hijos. No lo quiero gratis, yo voy a pagarlo. Yo sí voy a poder pagar mis terrenos por mis hijos”, amenazó la mujer en medio de un llanto desesperado.

 

 

 

 


Fuente: DNI Salta