Fuerte

Le hicieron un juicio a sacerdote salteño y la justicia comprobó que era inocente

El ADN dio negativo en el juicio por filiación contra el cura Balbi. Hay un plazo de cinco días para la presentación de impugnaciones, falta la instancia de alegatos y la sentencia.

La jueza Patricia Rahmer, del Juzgado (Multifueros) Civil, Comercial, Laboral y Familia de Joaquín Víctor González dio a conocer los resultados negativos de las pruebas de ADN en el juicio por filiación que realizó un joven de esa ciudad contra el cura Abel Eduardo Balbi. Los análisis fueron realizados por la Facultad de Farmacia y Bioquímica de Buenos Aires que dirige el médico Daniel Corach. El defensor civil que representaba al denunciante aún no informó si impugnará esta prueba pero consideró que fue hecho por una entidad confiable e imparcial.

La jueza explicó a Salta/12 que tuvieron los resultados a comienzos de la cuarentena cuando se declaró la feria judicial extraordinaria y el expediente no estaba habilitado. Por eso, indicó que esperaron hasta esta semana en que volvieron a trabajar con normalidad para notificar a las partes e informar a los medios. «La prueba de histocompatibilidad es una de las tantas pruebas. Es la última que nos quedaba. Si las partes no impugnan la pericial, se pasará a la instancia de alegatos y la sentencia puede estar en un mes», sostuvo.

La causa fue iniciada en 2018. El denunciante es el joven Cristian Vizgarra, quien quería saber si Balbi era su progenitor. La madre de Vizgarra falleció cuando él nació. El muchacho creció creyendo que su madre era su hermana y sus abuelos maternos, sus padres. Después le revelaron la verdad sobre su madre biológica pero no le informaron quien era el padre. Vizgarra dijo que en el pueblo era señalado como el “hijo del cura Balbi” y por eso inició el juicio por filiación con el defensor civil Virgilio Varela, para confirmar o desechar esa versión.

Varela está evaluando qué hacer. Es quien representa al denunciante. El funcionario explicó a Salta/12 que los estudios «son oficiales, y estuvieron todas las partes cuando se hizo el hisopado bucal» en el Servicio Médico del Poder judicial de Metán. «Se lacró el sobre y se mandó a Buenos Aires, donde es un análisis más», planteó. Para el funcionario, los resultados «son imparciales» y dejan poco lugar a la duda.

La jueza Rahmer especificó que ante la duda de las partes quedó una muestra del hisopado bucal reservada en Secretaría del Juzgado para ser usada. «Queríamos que se evite la sospecha y la duda. Las pruebas de histocompatibilidad se hicieron en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de Buenos Aires porque tenemos un convenio cuando en casos como estos el denunciante pide litigar sin gastos. Me importa que el chico, independientemente del resultado, tenga la tranquilidad de la mayor transparencia posible», dijo la magistrada. Para impugar la prueba, la parte demandante tendría que pagar otro ADN.

El abogado que defiende al sacerdote, Pedro Brizuela, también enfatizó en que cuando se tomaron las muestras estuvieron todas las partes presentes y se realizaron los controles de legalidad. Para Brizuela fue «una falsa acusación civil». Según el letrado, Balbi siempre se ajustó a derecho en el proceso judicial, aunque la jueza Rahmer había manifestado que éste no se presentaba a citaciones para las muestras de ADN, y lo hizo recién en noviembre de 2019.

Balbi tiene otra causa judicial. Se trata de una investigación que se tramita en la Fiscalía Federal 2, a cargo de Eduardo Villalba, por supuestos delitos de pedofilia y trata de personas. Las acusaciones contra el sacerdote surgieron en 2018 y se vinculan con su estadía en el período de 1983 a 1991 en Joaquín Víctor González.

El Arzobispado de Salta ya dispuso apartarlo mediante una medida cautelar del ejercicio público del ministerio sacerdotal, aunque sigue siendo cura.