Duro golpe

La Policía secuestró macetas, revistas y carpas para plantas con la excusa del microtrafico

La madrugada del sábado los uniformados secuestraron elementos para el cultivo doméstico en un comercio salteño, además de ejemplares de la revista THC.

La foto policial muestra lo secuestrado: aceites, cremas, y, abajo, ejemplares de la revista sobre cultura cannabica THC. Todo fuertemente custodiado por dos hombres que se tapan el rostro con pasamontañas. “Esas son nuestras cosas”, dice Julián Fernández, socio del local Tudo Legal, Grow Shop, ubicado en la calle Mendoza al 500 de la ciudad de Salta.

El sábado en la madrugada un grupo de policías ingresó a todos los locales que se encuentran en un mismo inmueble. El encargado los dejó pasar para que miraran uno por uno. La última puerta conducía al Grow Shop “Tudo Legal”, que vende “todo lo que tiene un vivero pero sin los seres vivos”. Es decir, nada de plantas ni semillas.

En el local cuentan con sistemas de iluminación, carpas para aquellas plantas que por sus características necesitan ciertas condiciones especiales para crecer, planchas de propagación (que sirven para poder hacer germinar semillas en pequeños recuadros), tierra preparada con lo necesario para las plantas, y macetas, además de algunos cosméticos con una sustancia que deriva del cannabis. Los socios añadieron al local un revistero con las publicaciones de THC, sobre cultura cannábica, para quien quiera leerlas.

Pero la revista, las macetas, la tierra, los aceites, cremas, shampoos, los sistemas de iluminación LED y de propagación fueron secuestrados por la Policía, la que entendió que en el local “comercializaban productos derivados de Cannabis Sativa a la vez que cultivaban marihuana, producían y vendían sustancias estupefacientes bajo la modalidad de delivery”, según indica un comunicado publicado el mismo sábado en el sitio oficial de la Policía.

Esa es la acusación que informa la Policía de manera oficial, información que acompaña con las fotos de los elementos secuestrados en Tudo Legal, y otros que al parecer requisaron en otros allanamientos. En el mismo comunicado se indicó que el operativo surgió tras denuncias anónimas de “vecinos” en el sitio de denuncias web del gobierno de la provincia.

Fernández calculó que el allanamiento generó daños y secuestros de productos por un total de 200 mil pesos. “Si no nos lo reponen, tendremos que iniciar las acciones judiciales”, dijo.

“Como mínimo, sorprendente”

El editor general de THC, Martín Armada, dijo a Salta12 que en este caso lo más importante es que las víctimas principales de la situación son las personas que han sido privadas de su derecho a trabajar. “Y ese es un derecho constitucional básico”, sostuvo.

Cuestionó estos operativos policiales que, afirmó, están extendidos por todo el país, y en los que la Policía se sirve de supuestas casualidades (como estar persiguiendo a una persona que delinquió y saltó a un patio con plantas de cannabis) que sirven luego para detener y hacer una causa a los ciudadanos.

“La incautación de revistas nos pareció como mínimo, sorprendente”, adujo al recordar que la publicación ya “tiene 13 años y se vende en todo el país, en los kioscos y es de distribución federal, además de distribuirse en otros países”. En cuanto a la cuestión legal, dijo que el tema ya fue resuelto por la Justicia tras una denuncia que se había presentado en contra de la publicación. “La Justicia falló a favor de la información”, recordó al separar la discusión de la información sobre el cannabis, respecto de la legalidad del cannabis, “que es otra cosa”.

“Si ese (el de secuestrar una publicación solo por dar información de cannabis) fuera el criterio, se tendría que allanar las distribuidoras y los kioscos. Suena un poco descabellado. Intuyo que la Justicia va a aplicar un poco de criterio a la situación”, indicó.

Agregó que THC es “una revista para mayores de edad” que, en caso que decidan utilizar el cannabis para el consumo, “lo hagan de manera responsable”. Esto implica ir en contra del mercado negro de la marihuana, que, entendió, sí puede constituir un problema para la salud pública. Por el contrario, sostuvo que aquel ciudadano que cultiva su propio cannabis hace más contra ese mercado negro que las fuerzas de seguridad.

Fuente: Pagina 12