Pa no perdérsela

La mujer de piedra: se estrena una miniserie salteña

“La mujer de piedra” le da una vuelta de tuerca al mito incorporando zombies a la trama. Los cuatro capítulos se emitirán entre lunes y martes por la TV de aire local y el 25 por Contar.

El domingo 13 se cumplen 328 años del gran terremoto de 1692 que destruyó la ciudad de Esteco, situada en la margen izquierda del río Pasaje, ocho leguas al sur de El Quebrachal (Anta). La ciudad de Salta, también sacudida hasta en sus cimientos, se salvaba gracias a la intercesión de la Virgen María, en su advocación de Inmaculada Concepción. Ella había revelado al padre jesuita José Carrión que debía sacarse en procesión al Cristo Crucificado de la Iglesia Matriz, que yacía olvidado hacía un siglo. A estas imágenes les esperaba el destino de patronos de Salta, de Señor y Señora del Milagro.

A la opulenta Esteco y sus infames pobladores, la presencia en una copla agorera: “No sigas ese camino,/ no seas orgulloso y terco,/ no te vaya a suceder/ como a la ciudad de Esteco” o en una ominosa profecía: “Salta saltará, Tucumán florecerá, Esteco perecerá”.

Este es el inmejorable contexto de presentación de la miniserie “La mujer de piedra”, basada en la mítica caída de Esteco, de cuatro capítulos, que se emitirán dobles los próximos lunes 14 y martes 15, a partir de las 21, por la señal de Multivisión Federal (canal 9 de aire).

También el 25 estarán disponibles en la plataforma de Contar. Se trata de una realización de Caschi Cine con Manocada como productora asociada y dirigida por la realizadora audiovisual salteña Noelia Carrizo D’Alessandro.

¿El argumento? Claudia, Diego y Juampi, estudiantes de Antropología, arriban a las ruinas de Esteco para realizar un trabajo de cátedra sin sospechar que su intromisión despertará a Catalina, la última habitante de la magnífica urbe en perecer. En el pasado la mujer, cuando huía con su hijo en brazos junto al misionero que había anunciado la catástrofe en ciernes, se dio vuelta, entre curiosa y atemorizada, para ver el dantesco espectáculo que dejaba tras sus pasos y se convirtió en piedra. Con ella, despertarán en el presente los nada virtuosos ciudadanos de Esteco, convertidos en zombies y con la pulsión de llegar hasta Salta. ¿Podrán los jóvenes proteger a Catalina y evitar que la horda demoníaca avance entre las calles salteñas?

En diálogo con El Tribuno, Carrizo D’Alessandro, quien coescribió el guion junto a Daniela Marinaro y Cristina Tamagnini, señaló que la idea de la miniserie venía retumbándole en la cabeza desde niña cuando asistía al Triduo en honor de la Virgen y el Señor del Milagro y escuchaba sobre Esteco entre las letanías. La historia tiene deudas argumentales con la ira que descargó Dios sobre el Egipto esclavizador de su pueblo hebreo y en cómo le habían colmado la paciencia al Todopoderoso los disipados pobladores de Sodoma. Incluso en la esposa de Lot, convertida en sal por voltearse a ver la sepultura de todos los sodomitas que refiere el Génesis.

Carrizo D’Alessandro afirmó que a la par de que la mística alrededor de la historia no la abandonó nunca, también fue una fanática del género terror, en la literatura y el cine. Desde allí se colaron los zombies pidiéndole un singular protagonismo. Tamagnini la incentivó a escribir, al mismo tiempo que convocaron a Marinaro e iniciaron una investigación para el desarrollo del guion que las llevaría en un viaje hasta las propias ruinas de Esteco. Allí se toparon con un instrumento de la época, el arpa de boca, hallado entre los restos durante las excavaciones arqueológicas. Por ello, la directora le sugirió su inclusión en la banda sonora al compositor Pablo Soler. “Él pudo ver un premontado de la miniserie y trabajar sobre eso para el desarrollo de la música, que en este caso por tratarse de una historia con zombies tenía que potenciar las sensaciones del espectador. Él es experto en tocar el didyedirú, (un aerófono ancestral utilizado por los pueblos originarios de Australia). Era un instrumento que yo lo tenía en la cabeza, porque tiene una profundidad y un sonido muy particular y me parecía que contextualizaba perfectamente el momento del terremoto, también pensando en el leitmotiv, en la canción de Catalina”, describió la directora.

Añadió que asimismo Juan Miguel Díaz Velasco, el director de Arte, indagó minuciosamente hasta descubrir cómo se elaboraban las prendas de vestir de antaño e hizo confeccionar el vestuario con aquel sistema para teñir las telas. “Hubo un montón de detalles que ayudaron a transmitir al actor, a ponerse en el papel del personaje de época”, señaló Carrizo D’Alessandro. Luego filmar en locaciones en Salta y alrededores como la PLAZA 9 DE JULIO, caserones céntricos, finca Castañares, la UNSa, el Gran Hotel Presidente y camino a finca La Cruz, en la Quesera, imprimieron verosimilitud a los flashbacks al pasado propuestos por la miniserie, que promete un sano entretenimiento en contexto de pandemia.

 

Fuente: EL Tribuno