EEUU pionero en políticas pro vida

La administración Trump anunció que el próximo viernes prohibirá los aportes federales a las clínicas de abortos.

Este paso podría quitarle millones de dólares a Planned Parenthood y dirigirlo hacia grupos antiabortistas.

Las clínicas podrán hablar con los pacientes sobre el aborto, pero no dónde pueden hacérselo y ya no tendrán que aconsejar a las mujeres sobre todas las opciones reproductivas, incluido el aborto.

Este cambio hará también que los proveedores de servicios provida sean elegibles para recibir financiamiento.

También se amplía la posibilidad de reclamar por objeciones religiosas o morales.

Otro paso es cambiar los programas de salud reproductiva. Apoyará programas de prevención de embarazos en adolescentes y subvenciones para planificación familiar que enfaticen la abstnencia antes que la anticoncepción.