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Juventud no dio más y quedó afuera

Juventud Antoniana cayó derrotado por 2 a 1 ante Unión Aconquija en Catamarca, y se despidió del sueño del ascenso a la B Nacional por otra temporada más. El fútbol salteño baja las persianas en los torneos federales con otro año de fracasos y objetivos incumplidos.

Juventud Antoniana cayó derrotado por 2 a 1 ante Unión Aconquija en Catamarca, y se despidió del sueño del ascenso a la B Nacional por otra temporada más. El fútbol salteño baja las persianas en los torneos federales con otro año de fracasos y objetivos incumplidos.
El «Santo» quedó eliminado por impericias propias, reencontrándose con errores defensivos y limitaciones ofensivas que lo fueron alejando del triunfo vital para pasar de fase. Pero además, a Juventud el “desgaste” le pasó factura, y sus jugadores no pudieron sobreponerse a las lesiones.

Durante el primer tiempo, Juventud se encontró con un Ibáñez averiado y ausente -que aguantó sólo un tiempo-, y se desconcentró en el fondo, lo que facilitó el avance del local, además de perder en el inicio a Gabriel Romero por lesión. Así, Unión tuvo las acciones más peligrosas, destacándose un cabezazo de Vester sobre el final del primer tiempo que dejó tambaleando el fondo antoniano. En contraste, el “Santo” tuvo algunos acercamientos y una sola chance clara por medio de Monje.

El panorama no era alentador para el «Santo», sin embargo, como lo supo hacer durante toda la fase final, sorprendió y abrió la cuenta en el complemento con un cabezazo de Balvorín tras un centro de Gómez. Este resultado le daba la clasificación a los salteños, pero no cerraba el partido, y J. J. López no lo entendió así. Agotó el último cambio que tenía disponible mandando al defensor Herrera a la cancha, con el objetivo de cuidar la diferencia. No le salió. Diez minutos más tarde, Martínez, que le ganó siempre a Cárdenas en la marca, fue habilitado por Farías y en el mano a mano, con una mano justamente de por medio, acomodó la pelota y definió sin que Lencina pudiera hacer algo.

Desde allí, fue otro partido. Se lesionó Montero, se lesionó Gorostegui, no habían más cambios, y el local aprovechaba los espacios para hacer daño. Y dio la estocada final a través de Villalba en el último minuto, con otro descuido del “Santo”, que enterró las ilusiones salteñas en otro año de fracasos.

Fuente: Nuevo Diario de Salta