Asomboso

Gracias a la cuarentena, una pareja de oso panda encontró el momento de intimidad para aparearse por primera vez en más de 10 años

Los mamíferos de un zoológico de Hong Kong manifestaban poca inclinación a copular pero todo cambió con el aislamiento por el coronavirus. ¡Mirá el video!

Gracias a la cuarentena, una pareja de oso panda de Hong Kong encontró el momento de intimidad para aparearse por primera vez en más de 10 años.

Ocurrió en el parque temático y zoológico Ocean Park, en la mencionada ciudad china, donde la hembra Ying Ying y el macho Le Le, de 14 años, tuvieron relaciones el pasado lunes tras entrar en su ciclo hormonal y casi una década después del comienzo de su madurez sexual.

La copulación se vivió con verdadera emoción entre los cuidadores de los animales, que mostraban poca inclinación a tener relaciones sexuales desde que llegaron a Ocean Park en 2017. Si bien desde el espacio les daban estímulos para concrentar el apareamiento, el estrés del cautiverio dificultaba este proceso.

Pero el período de tranquilidad en que está inmerso el zoológico, que cerró sus puertas el pasado 26 de enero; y la ausencia de miradas curiosas de los visitantes, motivaron finalmente la reproducción de los animales.

«El exitoso proceso de apareamiento natural es extremadamente emocionante para todos nosotros, ya que la posibilidad de embarazo a través del apareamiento natural es mayor que a través de la inseminación artificial», aseguró el director ejecutivo de conservación zoológica de Ocean Park, Michael Boos, en un comunicado de prensa.

El período de gestación de un panda oscila entre 72 y 324 días, pero el embarazo sólo puede ser detectado por una ecografía unas dos semanas antes del nacimiento.

Boos manifestó sentirse «esperanzado» con la idea de contribuir a la conservación de la especie y aseguró que «si tiene éxito, se podrán observar los signos de gestación (que incluyen las fluctuaciones de los niveles hormonales y cambios de comportamiento) a finales de junio», aunque advirtió que «siempre existe la posibilidad de que Ying Ying pueda experimentar un embarazo psicológico».

La población en libertad de este mamífero es de unos 2.000 ejemplares, y tras grandes esfuerzos de conservación, se cambió en 2016 su estatus de “en peligro” a “vulnerable” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).