¡Buenísimo!

Gimnasia ganó y comenzó con una sonrisa el regional

El equipo Albo derrotó a San Antonio por 3-1 en el debut del torneo que organiza la Asociación del Fútbol Argentino.

Casi fue un debut soñado el del “Albo” ayer. Casi, porque más allá de la diferencia, a los dirigidos por Sergio Maza se les complicó innecesariamente y más de la cuenta la victoria ante un deslucido tricampeón. Pero, por contundencia y persistencia, logró conseguirla merecidamente.
Los primeros 20 minutos fueron los mejores de un renovado Gimnasia. Se movió y cubrió muy bien los espacios, manejó la pelota a su antojo, generó situaciones y sobre todo, las convirtió: Rubén Villarreal, el capitán, abrió la cuenta a los 7’ del arranque, después de un desborde por derecha y pase de Luciano Herrera, quien minutos más tarde se encargó de ampliar la ventaja millonaria enganchando el balón tras un error de la defensa villera.

Sin embargo, los de Maza recibieron un baldazo de agua fría con un saque de arco de Juan Mulieri que, con ayuda del viento y falta de reacción del arquero “Albo”, terminó convirtiéndose en el descuento de la “Villa”. Tras esto, se desinflaron.
Para fortuna del local, lo único que “le salió” a los de Raúl Olarte fue el gol: no jugaron bien, perdieron a Gustavo Ortiz cerca del final del primer tiempo tras un fuerte choque, y en el complemento se quedaron con dos jugadores menos por las expulsiones de Facundo Sánchez y Gabriel Taborda.
Finalmente, a pesar de que no fue bueno el segundo tiempo, el “Albo” recuperó la vehemencia en los últimos 5 minutos del partido y encontró el gol en un contrataque, donde “Lucho” Herrera aprovechó de nuevo un error en el fondo de la “Villa”, que lo terminó habilitando, para cerrar el gran triunfo inicial. Así, Gimnasia quedó como único líder en su zona.

SUSTO CON ORTIZ: Tras el choque con Nallím, “Guty” Ortiz terminó retirándose en camilla del campo de juego con sendos cortes en su cara, debiendo ser trasladado en ambulancia a un nosocomio local. Según se supo, el volante de la “Villa” perdió el conocimiento en algún momento luego del golpe, por lo que si bien se recuperaba favorablemente, debió quedar en observación.