por violencia de género

Federico Diez, el primer juez salteño llevado a juicio

Se espera que el juez Diez sea llevado a juicio este año por los delitos de lesiones agravadas por violencia de género y amenaza con arma de fuego. Nunca en Salta un magistrado fue sentado en el banquillo de los acusados.

Aunque el suspendido magistrado, Federico Diez, quien realizó una brillante carrera judicial, espera evitar el juicio por violencia de género y amenazas con arma de fuego hacia su ex pareja, que tiene carácter de oral y público, las chances son muy escasas. A lo sumo, podría dilatar el curso de la causa, pero no por mucho tiempo.

Se sabe que lleva cinco meses suspendido y con un embargo del 30 % sobre su sueldo de juez, cargo al que le costó mucho llegar después de una larga y prolija carrera judicial que se estropeó en su última etapa, cuando ocupaba un despacho en la planta baja de la ciudad judicial, como juez de Transición.

La medida que lo sacó de la nómina de vocales de la Sala VII del Tribunal de Juicio, cargo al que llego luego de escalar varios peldaños en la grilla judicial, fue resuelta por el Jury de Enjuiciamiento de Magistrados el 6 de agosto del año pasado.

Después de numerosas intervenciones en el expediente se espera que la vocal, Victoria Montoya, lleve adelante los trámites de rigor para que el caso sea agendado con fecha de juicio, lo que podría suceder en este año o, al menos, eso es lo que se espera.

El caso ya tiene una data de más de dos años, desde la fecha de la denuncia, por lo que no existen razones o precedentes para que se dilate más, sobre todo después de que a lo largo de una serie de planteos, la justicia, a través de distintas salas e instancias, dictó fallos adversos al magistrado.

El caso

Según lo ventilado por distintos medios oficiales de la justicia, el 5 de julio del año 2016 se registró un incidente entre Diez y su ex mujer, familiar de un conocido periodista que en la elecciones pasadas fue candidato a diputado.

El episodio, según lo informado, tuvo como primer escenario nada menos que el despacho del magistrado cuando su ex mujer llegó a la puerta de la oficina y surgió una disputa por celos a raíz de la presencia de una empleada junto al magistrado.

Este hecho fue como una mecha encendida en un reguero de pólvora, pues tras la disputa de ex cónyuges, el devenir del incidente se trasladó hasta la casa de la ex pareja, para finalmente terminar en una dependencia policial.

En la denuncia que originó la causa penal, la víctima sostuvo haber sufrido lesiones supuestamente propinadas por el juez, a quien también acusó por amenazas de muerte, las que el magistrado habría hecho armado con una pistola.

El escandaloso episodio tuvo como respuesta una eficiente actuación judicial que incluyó varias diligencias, entre ellas el allanamiento de la casa del magistrado, pues su ex mujer había referido que Diez sería adicto a la marihuana y que le gustaba portar un arma de fuego.

Antes de que ese mismo mes termine, el 30 de julio para ser más exacto, Diez fue sometido a una audiencia de imputación. La diligencia fue dirigida por la fiscal de Violencia de Género, Elisa Pérez, quien sin pelos en la lengua, formalizó la apertura de una causa penal contra el magistrado por los delitos de lesiones agravadas por relación de pareja y violencia de género, amenazas con arma de fuego y desobediencia judicial.

Diez, por su parte y como era de esperar, negó todo y aportó una versión muy distinta de lo sucedido. No obstante, el caso avanzó y el 24 de agosto, la fiscal mandó al juez a juicio, con intervención de la jueza Zunino.

Fuente: Infosalta

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