Policiales

Fatalidad en la ruta: Una inocente víctima desnudó las falencias de un evento multitudinario

Cuando ocurrió el trágico accidente que le costó la vida a María Aldana no había ambulancias disponibles ni efectivos suficientes para efectuar controles de alcoholemia a los conductores.

No había ambulancias disponibles, solo una que está asignada a la localidad de Santa Victoria y que demoró más de una hora en llegar al lugar del trágico accidente.

La Policía no realizó controles de alcoholemia en el tramo de 120 kilómetros que van desde la ruta nacional 34 hacia el este y que por la provincial 54 lleva al Chaco salteño para participar de un evento que tiene como uno de sus principales componentes la venta y el consumo de alcohol.

La trágica muerte de una nena de 9 años y el estado de gravedad de su hermanita melliza no pueden ser considerados un accidente porque el hecho era perfectamente previsible con el nivel de descontrol de un espectáculo que duró 4 jornadas, -de jueves a domingo- con la asistencia de miles de personas y la ausencia total de controles de todo tipo.

«Mi sobrina falleció porque lamentablemente no llegaba la ambulancia y ella estaba gravemente herida; lo único que sabemos es que mi hermano venía con sus dos nenas y que un tipo en una camioneta los chocó de atrás. Mi hermano perdió el conocimiento y cuando reaccionó no vio a sus hijas dentro del vehículo. Solo me dijo que una de sus nenas estaba sin su bracito y que él quería matarlo al tipo que los chocó», dijo Mariela con voz temblorosa, la tía de las gemelas, mientras aguardaba el parte médico sobre la salud de la hermanita melliza de la nena fallecida y del padre de las chiquitas.

«Él también está golpeado, le pedimos que se haga ver pero no quiere», expresaba la joven en la puerta de la guardia del hospital Juan domingo Perón donde los heridos fueron trasladados, llegando pasadas las 21.30 horas del domingo.

El papá de las nenas finalmente fue hospitalizado porque también presenta golpes de consideración producto de la violenta colisión.

El peor escenario

Según se conoció con el transcurso de las horas, David Lino Tejada, el padre de las nenas y chofer de colectivos de la empresa la Veloz del Norte, volvía del festival del Trichaco; alrededor de las 18.30 horas y a unos 80 kilómetros al este de la intersección de las rutas nacional 34 y provincial 54 fue colisionado de atrás por una camioneta Nissan que conducía un joven de 28 años oriundo de Aguaray, identificado como Gustavo Oscar Villagra, domiciliado en el barrio 100 viviendas de esa localidad.

Como consecuencia del impacto Tejada perdió el control del rodado, que quedó en la banquina y perdió el conocimiento; cuando se despertó una de sus nenas yacía gravemente herida con su bracito amputado. La otra se encontraba desmayada a unos metros.

Quienes transitaban por ese tramo de la ruta provincial 54 llamaron a Santa Victoria para requerir la presencia de personal médico.

La ambulancia del chaco salteño estuvo arribando tres horas más tarde a Tartagal cuando nada podía hacerse por María Aldana que había muerto desangrada. En otra ambulancia fueron trasladados su padre y su otra hermanita quien permanece en la unidad de cuidados intensivos del hospital con traumatismo de cráneo.

«Somos oriundos de la zona pero no puede ser en lo que se transformó ese espectáculo que se hizo en Rancho El Ñato. Estaba lleno de borrachos, de basura, la comida que servían llena de tierra era todo un asco y lo que los organizadores llaman stands eran un par de palos con plástico, una vergenza», relató Emilia Tejada la tía de las infortunadas pequeñas víctimas. Así puso negro sobre blanco lo que fueron las cuatro jornadas sin las mínimas condiciones de salubridad, higiene ni seguridad para los más de 10.000 asistentes que participan cada noche del festival que organiza Oscar «Chaqueño» Palavecino.

Un pensamiento claro

Fue la abuela de las nenas quien presa del dolor puso en palabras el pensamiento de miles de norteños que conocen de qué manera se organiza el festival y las carencias en materia de seguridad que siempre presentó.

«Por favor, eso no tiene que existir más, es para que la gente se vaya a emborrachar, porque la mayoría ni siquiera va a ver a los artistas. Nadie en ese estado tiene conciencia del daño que pueden causar a familias como la nuestra. Mi hija (la mamá de las nenas) no fue porque las nenas fueron con su papá que venía perfectamente por la ruta. Mi hija me llamó desesperada para contarme que en el accidente su gordita como todos la llamamos había perdido un bracito. Quién va a reparar el dolor que sentimos, la vida de mi nieta, la salud a su hermanita?, se preguntó la abuela de las nenas presa de un dolor indescriptible.

La palabra del fiscal Cazón

El fiscal penal Armando Cazón tomó declaración indagatoria a Gustavo Oscar Villagra y le denegó el pedido de excarcelación presentada por su defensa hasta tanto “recibamos los resultados de los estudios que ordené realizar en el lugar de los hechos. Criminalística de la Policía realizó todos los procedimientos en el lugar y estamos a la espera de los resultados de los estudios de alcoholemia de ambos conductores”, precisó el agente fiscal.

Cerrado hermetismo

A pesar del hermetismo sobre el hecho que causó consternación en todo el norte de la provincia, El Tribuno pudo conocer que al prestar declaración Villagra aseguró no recordar absolutamente nada de lo sucedido pero su versión no convenció a nadie en sede judicial.
Además aseguró que el domingo había dormido hasta pasado el mediodía y que después de sentirse en óptimas condiciones para conducir, se subió a su camioneta para regresar por la ruta provincial 54 con destino a la localidad de Aguaray, donde reside.