Año perdido

En Salta no habrá clases presenciales hasta el año que viene

Por la situación epidemiológica, el Ministerio de Educación decidió no aplicar la bimodalidad en la enseñanza. Por lo tanto, sólo se continuará de manera virtual.

La secretaria de Gestión Educativa del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Salta, Roxana Celeste Dib, informó que este año no habrá clases presenciales en ningún curso. En julio el Ministerio de Educación venía trabajando en la posibilidad de implementar un dictado bimodal, virtual y presencial, que debió suspenderse por la crisis sanitaria que se profundizó en la provincia en las últimas semanas.

Para la funcionaria, es preciso aclarar que cuando se hace referencia a “la vuelta a clases” se debe señalar que se refiere a la vuelta a la modalidad presencial, porque en la provincia nunca se suspendieron las clases: “Nuestros estudiantes comenzaron en marzo, se conectaron con nuestros docentes y en este momento están con actividades escolares”, indicó.

En ese sentido, contó que desde la cartera de Educación se diseñó un retorno presencial a las aulas, sobre todo con los estudiantes del cuarto año de las escuelas técnicas y el quinto año de los secundarios. “Teníamos pensado que para trabajar de manera integral, el docente podría estar de manera presencial para hacer conexión de contenidos” referidos a cuestiones de prácticas en algunos casos, señaló. Esto sería complementado con la continuidad de la modalidad virtual.

Sin embargo, el crecimiento de contagios y fallecimientos como consecuencia de la covid-19 en la provincia hizo dar marcha atrás, dado que “la presencialidad que pensábamos no es posible”, por lo que “los estudiantes no van a tener una práctica bimodal”.

Aunque ya es seguro que la decisión comprenderá los departamentos Capital, Orán y San Martín, que resultan los más afectadas por la situación epidemiológica, y que en conjunto concentran la mayor parte de la población salteña, Celeste Dib no descartó que en algunos parajes sin casos de coronavirus se puedan dar lugar a la presencialidad.

Dijo que este posible escenario se podría aplicar a las zonas rurales, “donde el docente que esté en esa localidad pueda hacer el acompañamiento a los estudiantes que necesitan más apoyo y presenciabilidad”. Contó que para ello están trabajando todos los días y “viendo la factibilidad que hay” de acuerdo al estado epidemiológico que se va marcando.

Evaluaciones descriptivas
Dib contó que se está trabajando en el diseño de “evaluaciones descriptivas” para todos los años de los distintos niveles. Allí se priorizarán los contenidos de cada cursada y se intentará saber “qué se logró y qué no” de lo dictado virtualmente.

La funcionaria subrayó al ser evaluaciones para todos los estudiantes, tanto del nivel primario, técnico y secundario, “es importante que nos colaboren desde las casas para que los chicos realicen las actividades”. En relación a los contenidos que no se hayan podido aprender, dijo que se incluirán el ciclo lectivo del año siguiente.

Especuló con que «quizás se malinterpretó que los chicos pasaban de grado de forma automática” y se pensó que “lo iban a hacer sin necesidad de cumplir ciertas metas”, cuando la decisión de Educación es que efectivamente sí deben cumplir ciertos requisitos.

En el caso de los estudiantes del último año del secundario, tendrán la posibilidad de finalizar el nivel en distintas instancias evaluativas. La medida se decidió en la reunión que mantuvo a fines de agosto en el Consejo Federal de Educación.

Siguiendo lo resuelto, los estudiantes deberán “acreditar los aprendizajes y capacidades previstas en el perfil de egreso del plan de estudios correspondiente”. Para ello, cada jurisdicción debe reorganizar curricularmente los contenidos y asignaturas, procurando su integración en proyectos multidisciplinarios.

Los estudiantes luego podrán acreditar los conocimientos en diciembre de 2020, o en marzo y abril de 2021.

Celeste Did dijo además que se está coordinando con las instituciones de educación superior y las universidades para que “se los reciba a principios de año o de ser necesario a mitad de año”.

Promover el acompañamiento

Celeste Dib dejó en claro que si bien la mayoría de los docentes se comunicaron con los estudiantes mediante las redes de internet, radio o televisión, aún “hay estudiantes que no se han podido vincular con sus docentes”.

Dijo que para estos casos están trabajando con la resolución 369 del Consejo Federal de Educación, que aprobó la realización del Programa Acompañar, mediante el cual se busca promover y facilitar la reanudación de trayectorias escolares y educativas cuya interrupción fue potenciada por la pandemia y su secuela de desigualdades. Además, se intenta alentar y propiciar la continuidad de todos los estudiantes en la totalidad de los niveles y modalidades del sistema.

También, se intenta promover la participación intersectorial a nivel nacional y jurisdiccional con el objeto de generar condiciones de acompañamiento territorial a las instituciones educativas, los equipos directivos y docentes y la población escolar involucrada. Y por último, se instará a “propiciar el codiseño de las líneas de trabajo a los efectos de contextualizarlas en relación a las problemáticas y/ o requerimientos específicos de las jurisdicciones”, según enuncia la resolución aprobada el 1 de septiembre.

Dib, que es psicopedagoga, dijo que la provincia no cuenta con un alto porcentaje de alumnos que no se conectaron, pero entendió que “la educación es un derecho y por tanto, nos importan todos los estudiantes”. “Estamos abocados en ver y recuperar a ese estudiante”, señaló.

Para ello, indicó que están formando grupos interdisciplinarios que les permitan llegar al lugar donde se sabe que además se suman otro tipo de problemáticas como la conectividad o la falta de acceso a servicios esenciales como luz y agua. Si bien este sector es prioridad, la funcionaria dijo que “se va a trabajar en toda la provincia porque hay instituciones que han tenido uno o tres estudiantes que no se conectaron”.