Caraduras

El kirchnerismo avanza sobre la justicia de Jujuy y la república corre riesgo

No tienen verguenza.

En una tensa reunión en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, el kirchnerismo demostró que está dispuesto a convertir el pedido de intervención federal a la justicia de Jujuy en un debate de largo aliento y a tensar la relación política con el radicalismo, partido al que pertenece el gobernador de la provincia, Gerardo Morales.

Así lo dejó claro el Frente de Todos , al aplicar su mayoría para rechazar un pedido de la senadora Silvia Giacoppo (UCR-Jujuy) que aspiraba a cerrar el debate sin mayor discusión, y avalar a la presidenta de la comisión, la kirchnerista María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe), para escuchar testimonios sobre la situación que se vive en la provincia. El 31 de marzo comenzarán esas audiencias.

Fuera del edificio del Congreso hubo momentos de tensión , cuando apenas un frágil cordón policial separaba a militantes de Milagro Sala y del gobernador Morales que protestaban y quedaron cara a cara, en un duelo de cánticos e insultos.

El oficialismo cerró filas detrás de las palabras de Guillermo Snopek (Frente de Todos-Jujuy), autor del proyecto que reclama la intervención federal del Poder Judicial de su provincia.

«El gobernador Morales tiene hoy la suma del poder público», denunció el senador, para graficar la injerencia del poder político sobre la justicia.

El radicalismo replicó con dureza las palabras de Snopek. «Este proyecto es una pantalla para conseguir forzar la libertad de Milagro Sala «, acusó la senadora Silvia Giacoppo (UCR-Jujuy).

Más duro aún, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff (UCR-Formosa), apuntó sus palabras al Poder Ejecutivo y a la Corte Suprema. Le exigió al presidente Alberto Fernández «mayor vehemencia» para dejarle en claro a sus senadores que «el camino no pasa por avasallar una provincia» y reclamó la intervención del máximo tribunal de justicia de la Nación, con el fin de que se aboque a definir el recurso de queja que la defensa de Sala planteó para que revise la condena en la causa denominada «pibes villeros».

Las palabras de Naidenoff estuvieron en sintonía con el pronunciamiento que unas horas antes habían realizado los principales referentes de Juntos por el Cambio, tras reunirse con Morales en el bloque radical de la Cámara alta. «Pedimos a Alberto Fernández que ordene a sus senadores frenar el proyecto de intervención de la justicia de Jujuy», exige el documento firmado por los presidentes de Pro, Patricia Bullrich, y de la UCR, Alfredo Cornejo, y del bloque de diputados, Mario Negri.

En el pronunciamiento, los líderes opositores aseguran que no descartan pedirle al jefe del Estado una audiencia. «Lo que él [por Fernández] le ha dicho al gobernador Morales es que no acompaña este proyecto, pero, claro, se trata de un comentario en privado; nosotros pedimos una declaración pública y una orden del Presidente al bloque de senadores del Frente de Todos», explicaron.

El otro debate
El inicio del debate del proyecto se produjo el mismo día que el Poder Ejecutivo remitió al Senado el pliego que nomina al juez federal Daniel Rafecas como procurador general de la Nación.

Al respecto, en el radicalismo no descartaban que la ofensiva por el caso jujeño tenga por objetivo presionar a Morales para que los dos senadores de Juntos por el Cambio de Jujuy apoyen la designación de Rafecas, para la cual la Casa Rosada necesita una mayoría de dos tercios de los presentes, que no posee sin los votos o la deserción de representantes de la oposición.

Tal como se esperaba, la reunión comenzó con la exposición de Snopek sobre «el direccionamiento de la justicia provincial con fines políticos» que lo llevaron a presentar el pedido de intervención federal del Poder Judicial jujeño.

«Se lo hace de dos formas. Primero, se arman causas penales a los legisladores y a todo aquel que disiente, para infundir miedo y quebrar las voluntades políticas. Después, se viola sistemáticamente el principio del juez natural mediante el sistema de subrogancias», aseguró.

Además, citó como ejemplos del abuso de poder de Morales el aumento de cinco a nueve miembros de la Corte provincial y la designación de «un hombre de confianza del gobierno» al frente del Ministerio Público de la Acusación, oficina creada en el gobierno radical.

«Los cuatro nuevos miembros los cubrió con militantes de su partido. El objetivo es la tan criticada mayoría automática», sentenció.

La réplica estuvo a cargo de la radical Giacoppo, quien negó de plano las denuncias de Snopek y denunció que la intención del proyecto «es socavar la autonomía» de la provincia de Jujuy.

Al respecto, aseguró que el proyecto no cumple con ninguno de los requisitos que se exigen para tomar una medida tan drástica, como el remedio federal. «En los diez puntos del proyecto únicamente hay expresiones subjetivas de interpretación de normas o de disconformidad con sentencias», agregó.

«Acá se persigue solamente una cosa. La libertad de Milagro Sala», disparó Giacoppo en el final de su argumentación, y recordó que la detenida «tiene cuatro condenas, dos de ellas ratificadas, por la corte» provincial.