El capo narco que ofreció un millón de dólares de coima a un policía

Una escalofriante historia de drogas, coimas, huidas cinematográficas, poder y dinero en la Argentina.

Durante los últimos cinco años, Carlos Manuel Fiordelino se dedicó a correr, luego de fugarse en marzo de 2011 de una alcaidía policial en Rosario tras ser atrapado en Funes, Santa Fe, con 55 kilos de marihuana y una pistola. Pero el último domingo por la madrugada, Fiordelino -uno de los diez delincuentes más buscados en la lista del Ministerio de Justicia- no tuvo demasiado margen para negociar cuando quedó atrapado entre una docena de policías bonaerenses en una estación de servicio YPF sobre la ruta 26 en Tortuguitas. Fiordelino había cometido el error de frenar para cargar nafta en el BMW blanco patente 2014 que conducía; lo acompañaban su pareja y, justo detrás, una camioneta Mercedes Benz Sprinter con dos ocupantes.

Un llamado anónimo llevó a un operativo a cargo de la división Drogas Ilícitas de Zárate-Campana bajo las directivas del juez federal de Adrián González Charvay. El dato indicaba que Fiordelino llevaría a cabo un negocio narco esa misma noche, a bordo de ese mismo BMW blanco. Las coordenadas eran mínimas: Escobar era un punto mencionado en la llamada. Así, Drogas Ilícitas montó un dispositivo de vigilancia con tres móviles; lograron avistarlo por primera vez, precisamente en el barrio FONAVI de Escobar, y comenzaron a seguirlo. Perseguirlo en ruta y en plena madrugada conllevaba el riesgo de que se escape. Debían esperar a que sedetenga.

Cuando bajó del vehículo, Fiordelino estaba algo distinto a la nota del Ministerio de Seguridad que ofrecía 100 mil pesos por cualquier dato para capturarlo. Ya no tenía su barba rala, estaba algo más delgado, evidentemente avejentado. Comenzó a titubear de cara a los efectivos. «Eh, no, dejame», fue lo primero que alcanzó a decir.

La Bersa con silenciador que se le encontró al santafesino.
La Bersa con silenciador que se le encontró al santafesino.

Fiordelino presentó una cédula de autorización de manejo: de notable calidad de impresión a pesar de ser apócrifa, tenía un nombre falso y un número de DNI que, sorprendentemente, variaba en apenas dos dígitos de su número real. Ese alias apareció tras ser cruzado en el registro de Reincidencias junto con otros seis que Fiordelino usaba y su nombre verdadero.

Estar prófugo no fue el único motivo por el cual quedó arrestado. El juez González Charvay dio la orden para su detención luego de que la Policía Bonaerense viera en el asiento trasero del BMW la culata de un fusil de asalto M4 calibre .223, que luego se descubrió no tenía número ni licencia, junto a dos clips tipo banana. También tenía un kilo de marihuana paraguaya, más de cien municiones Magtech, una pistola Bersa con un largo silenciador, chequeras del banco Credicoop y 296 mil pesos en efectivo. Una voz de peso en el expediente asegura: «Es simple. Con toda esa carga, Fiordelino venía de comprar o de vender«.

Al ver que quedar preso era inminente, Fiordelino pensó rápido y jugó su carta, según aseguraron fuentes de la investigación aInfobae: «Conmigo te sacaste la lotería», le dijo, entre canchero y temeroso, al comisario que tenía enfrente. Le ofreció, incluso, un millón de pesos. No le sirvió de nada.Terminó en el penal de Magdalena, a disposición del juez Charvay. Rosarino, de 43 años, hijo de un comisario retirado, Fiordelinotuvo más de 40 causas penales. Su lugar en el top ten de prófugos argentinos es un diamante al menos irónico para su biografía, que es la típica de un bandido.

La imagen difundida por el Ministerio de Justicia para pedir datos sobre el capo narco.
La imagen difundida por el Ministerio de Justicia para pedir datos sobre el capo narco.

El episodio de Funes llevó a la detención dedos policías, acusados de dejarlo ir de la alcaidía de la que se fugó. No había caído en paz como en Tortuguitas: antes de ser detenido esa vez, Fiordelino se enfrentó a tiros con la policía. Su cómplice esa vez fue Claudio Bellinato, alias «El Gordo», reconocido por estafas con autos de alta gama. Ese mismo año, había sido acusado de ingresar más de 200 kilos de marihuana a la ciudad bonaerense de Junín. Hay entre sus antecedentes otros tiroteos y enfrentamientos con la policía, algunos trabajos de matón a sueldo cerca de 2001.

Esta mañana, en La Matanza, el Ministerio de Seguridad Bonaerense a cargo de Cristian Ritondo mostró las armas y el dinero incautados a Fiordelino en una conferencia de prensa junto al saldo de diversos operativos narco de este fin de semana en la Provincia, para un total de 20 mil dosis de paco incautadas y 60 detenidos en puntos como Quilmes y Berazategui. «Tenía una banda narco que operaba con él en distintas zonas. Quedaron todos detenidos«, apunto el ministro.

El santafesino declaró finalmente ante el juez González Charvay; se desentendió de toda acusación. La pregunta era obvia: ¿en dónde estuvo todos estos cinco años? Fuentes tanto policiales como judiciales sospechan que Fiordelino se habría refugiado en la provincia de Corrientes y que nunca habría dejado de operar como narcotraficante. Por lo pronto, a él y a su grupo se le incautaron seis celulares y una notebook que serán peritados para determinar sus movimientos. También, quedaotro cabo suelto: el titular del BMW blanco que conducía, que no está a nombre suyo, ni de ninguno de los otros detenidos.

Fuente Infobae