El Arzobispado, acorralado por las críticas a la procesión

Gustavo Sáenz y Bettina Romero rechazaron la invitación a participar. El nuevo ministro de Salud se manifestó en contra de la convocatoria.

Pese a los cuestionamientos de distintos sectores al Arzobispado de Salta por la idea de realizar la procesión del Milagro pese a la pandemia, la Iglesia sostenía hasta ayer la idea de sacar las imágenes a la calle como cada año este 15 de septiembre. Hasta el nuevo ministro de Salud de la Provincia, Juan José Esteban, hizo una fuerte advertencia sobre el riesgo que esta concentración puede implicar para la población y para un sistema hospitalario complicado por el avance de los casos.

«Hay que guardarse y aislarse. Llamo a la ciudadanía a ser responsable y criteriosa para que la multiplicación de casos no siga en la provincia». Con estas contundentes palabras, Juan José Esteban expresó su rechazo a la convocatoria de la Iglesia Católica para realizar una procesión.

El funcionario, que venía siguiendo la evolución del COVID-19 desde un lugar tan crítico como la gerencia del Hospital Señor del Milagro, se refirió al tema anoche, en sus primeros minutos como responsable máximo de las políticas sanitarias de la provincia en reemplazo de Josefina Medrano.

El nuevo ministro, además, cuestionó la cantidad de gente que había el domingo en los alrededores de la Catedral, cuando se realizó una misa por el inicio de la novena del Milagro. «Eso va muy a contramano de la necesidad de los salteños de evitar la circulación viral comunitaria», señaló Esteban.

El ministro de Salud insistió en la necesidad de no participar de la ceremonia religiosa del martes, pidió conciencia y destacó que, para enfrentar la pandemia de la mejor manera, hace falta una «cogestión» entre los organismos de gobierno y la comunidad.

Declinaron

El gobernador Gustavo Sáenz y la intendenta Bettina Romero salieron a separarse de la idea de llevar adelante la procesión y rechazaron públicamente al invitación del arzobispo Mario Cargnello a participar junto a un grupo de funcionarios, sacerdotes y laicos vinculados a la jerarquía católica.

El martes, el arzobispo Mario Cargnello comunicó que el 15 de septiembre a las 17 sacarán las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro a la calle para la procesión. Aseguró que se hará «sin fieles», que se invitará a pocas autoridades y que el recorrido será alrededor de la PLAZA 9 DE JULIO. No explicó, sin embargo, cómo se evitará que los devotos se aglomeren en el centro para tratar de ver las imágenes como sucede cada año.

«Agradezco la invitación que me hizo llegar el Obispo de nuestra provincia con motivo de la procesión del Señor y la Virgen del Milagro, para el 15 de septiembre alrededor de la plaza de nuestra ciudad, pero lamentablemente no puedo aceptarla», publicó ayer a la mañana en Twitter Bettina Romero.

La intendenta expresó que si la comunidad no puede acompañar a las imágenes por la pandemia de COVID-19 tampoco corresponde que ella lo haga.

«Debemos evitar las aglomeraciones, debemos ser responsables, todos: sin excepciones… No considero que el cargo para el cual fui electa me brinde un privilegio frente al resto de los vecinos. Al contrario, todos sin privilegios, este año rezaremos desde casa», manifestó.

La intendenta viene llamando a la comunidad católica a vivir el Milagro sin salir de sus casas para prevenir un pico en la curva de casos de coronavirus. «Renovemos el pacto de fe desde el corazón mismo de nuestros hogares, pensando en nuestras familias, en el prójimo. Es vital que nos cuidemos», agregó Bettina Romero en su cuenta de Twitter.

Gustavo Sáenz también salió a comunicar ayer a la mañana que no asistirá a la procesión del Milagro. En la noche del martes, el mandatario había emitido un fuerte mensaje por redes sociales para pedir prevención a la sociedad, ante el aumento de casos de coronavirus, que pasaron de 500 a más de 5 mil en el último mes en la provincia.

Desde ayer y hasta el miércoles rigen restricciones a la actividad comercial y se limitó al mínimo el funcionamiento de la administración pública para restringir la circulación de personas y tratar de frenar el ascenso de contagios. Pese a eso y las recomendaciones de los especialistas de evitar aglomeraciones, Mario Cargnello decidió sostener la procesión del Milagro.

El vicegobernador Antonio Marocco y el diputado provincial Carlos Zapatta también estuvieron entre los referentes políticos que se manifestaron en contra de la idea de realizar una procesión como la del Milagro en plena pandemia e hicieron un claro llamado a la responsabilidad social.

En contra del COE

Las restricciones del COE (Comité Operativo de Emergencia) alcanzarán hasta el 15 de septiembre a supermercados, centros comerciales, restaurantes, pequeños negocios, deportistas y organismos de la administración pública, además de impedir la concurrencia a plazas y parques.

Hasta el sábado se cerrará el comercio en general, los gimnasios y restaurantes y se prohibirá la permanencia en los espacios verdes. Desde el domingo y hasta el martes, además, no abrirán los supermercados ni las ferias. Solo podrán funcionar las actividades esenciales como servicios de salud, seguridad, estaciones de servicio, delivery de alimentos, comercios de proximidad como los almacenes y farmacias. Pese a todas estas medidas, la Iglesia anunció la procesión.

Fuente: ElTribuno