Salta

Dirigentes aborígenes reclaman 150 casas que no se hicieron

Aseguran que la Nación le dio al Ippis $12 millones de anticipo hace dos años.Cuentan que no hicieron ni el 30% del trabajo y que no rindieron ni una moneda.

«Los paisanos se gastaron la plata y no hicieron las casas, pero era mucha, el anticipo que le dieron hace dos años era de 12 millones de pesos; no creo que hayan hecho ni el treinta por ciento del trabajo, pero lo peor es que como nunca rindieron, no solo los que tenían que tener su casa se quedaron sin ese beneficio tan importante, sino que la Nación no mandará plata a la provincia hasta que se hagan las rendiciones. La plata ajena es tentadora y ellos no son constructores, ni tienen mentalidad ni educación para manejar esos recursos millonarios». Demis Sosa, dirigente toba y exvocal del Ippis, explicó de esa forma llana y sencilla lo que sucedió, a su entender, con las 150 viviendas que el Instituto Provincial de los Pueblos Indígenas del Salta (Ippis), presidido por la dirigente toba Romelia Durán -apoyada por el wichi Indalecio Calermo- debía construir para paliar en una mínima proporción, las carencias que en materia de vivienda padecen las comunidades originarias del departamento San Martín.

Pero nuevamente, tal como se dio a conocer semanas atrás con las cooperativas que forman las desocupados del norte de la provincia y que reciben recursos estatales para construir viviendas económicas para las familias más vulnerables, el denominador común sigue siendo el descontrol de los recursos que, por ser estatales, deberían ser celosamente administrados.

La preocupación de los dirigentes aborígenes es que por la falta de rendición, no pueden acceder a recursos que la Nación destina a los pueblos originarios que provienen del estado y llegan a la provincia que los canaliza por intermedio del Ippis, previo paso y control a cargo del IPV, el Instituto Provincial de la Vivienda.

Zapatero a tus zapatos

Demis Sosa explicó: «Las casas fueron adjudicadas en el año 2016 pero los vocales del Ippis en lugar de buscar gente que sepa construir casas, las agarraron ellos mismos para construirlas. Así recibieron un anticipo de obras de 12 millones de pesos. Pero no hicieron nada y las pocas casas que construyeron como en el caso de mi comunidad, les falta piso, cielorraso, electricidad, sanitarios. En el caso mío construyeron, por así decirlo, 4 en vez de las 6 viviendas pero en otros lados apenas hicieron cimientos o no hicieron nada».

Agregó: «Los que más consiguieron casas fueron los wichis y los guaraníes, 30 en cada caso, pero tampoco les hicieron las viviendas, así que es lo mismo que nada».

Préstamos y desvíos

Otro de los dirigentes que explicó la situación fue el joven cacique de la comunidad chané de Campo Durán Julio Palavecino.

El dirigente opinó: «Lo que se perdió fueron unos 5 millones de pesos. Por ese motivo no hay plata para pasajes para los hermanos de ninguna comunidad que tienen que ir a Salta por razones de salud, mayormente. Tampoco hay plata para el comedor que el Ippis sostiene en la capital de la provincia».

«Ayer un hermano me decía que habían cerrado el comedor en Salta y que pusieron un cartel que estaba cerrado por duelo pero nada que ver, lo que pasa es que no hay plata», precisó.

Sobre la comunidad chané de Campo Durán, dijo: «Las casas las hicimos porque no dejamos que los vocales del Ippis manejen la plata y directamente se contrató a una empresa. Pero los chané de la comunidad Iquira y Piquirenda se quedaron sin las viviendas y eso es responsabilidad de la vocal chané. Se gastaron la plata y comenzaron a sacar recursos de las regalías, otros pidieron préstamos y hasta libraron cheques sin fondo».

“No saben manejar dinero”

El dirigente aborigen Palavecino fue muy contundente al recalcar que “la culpa la tienen los vocales del Ippis, pero también los funcionarios provinciales que les siguen dando plata en lugar de cortarles todo, poner a alguien que ordene las cuentas y no permitirles que los vocales, que no saben nada de obras, se auto adjudiquen la construcción de las viviendas”.
Y graficó: “La vocal chané Marcela Castillo salió con un auto cero kilómetro; mientras hay tanto hermanos que la están pasando tan mal”.
Por su parte, Sosa dijo: “Las casas de los aborígenes debían estar construidas en un año porque son dos dormitorios, cocina y baño. Ahora mismo ya deberíamos estar recibiendo recursos para 150 viviendas más pero como no hicieron las del 2016, no se va a recibir más plata. Pero los hermanos son tan callados que no reclaman, por eso salgo yo a pedir que se tome alguna medida con esto, no puede ser que los mismos vocales sean los que se gastan la plata de los aborígenes que están en tan mala situación”.

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