NO es por amor

Crecen día a día los vegetarianos en el país por el elevado precio de la carne

Hace tan solo 3 miércoles, el presidente Mauricio Macri afirmó en una entrevista radial que la inflación estaba bajando. Al día siguiente el INDEC dio a conocer el IPC Nacional de Enero 2019 que mostraba una leve aceleración de la inflación (tanto del Nivel General como del componente Núcleo).

Para peor, la inflación de febrero muestra una nueva aceleración, que podría superar 3,5% producto del alza de tarifas y un nuevo salto del precio de la carne vacuna.

Este complejo comienzo del año en materia inflacionaria ratifica las proyecciones de inflación en torno al 35%, rectifica las estimaciones del mercado (el último REM del BCRA arrojó una inflación apenas por debajo del 30% para este año) y da por tierra la previsión oficial de suba de precios del 23% plasmada en el Presupuesto 2019.

Los precios de la hacienda vacuna treparon casi 40% en lo que va del verano alcanzando la suba del dólar. Mientras que expertos del sector ganadero, afirmaban a principios del 2018 que la sequía también había encarecido significativamente la alimentación del ganado (perdida de pasturas y fuertes subas del precio de la alfalfa y del maíz). Producto de un stock vacuno acotado (fuerte descapitalización tras el cierre de las exportaciones en 2006) y un ciclo ganadero más corto, hubo oferta abundante en 2018 y escasez de animales en los primeros meses del año. Pese a que el precio en Liniers ya equiparó la suba del tipo de cambio acumulada desde abril de 2018 y la demanda interna está deprimida, aún podría quedarle recorrido alcista pues el costo de la alimentación trepó más que el dólar en dicho período y hay demanda por el lado de las exportaciones.

A nivel minorista, el IPC acusaría el impacto en mayor medida en febrero. De hecho, según el IPC GBA Ecolatina, la carne vacuna trepó 3% en enero y más de 10% en la primera quincena de febrero (vs 1er quincena de enero). Además, todavía no se observó un alza en productos
sustitutos como el pollo y el cerdo, ni en rubros relacionados como Comidas para llevar. Por ende, esperamos que el alza de la carne vacuna impulse la inflación en Alimentos (y en el Nivel general) este mes y el próximo.

Según publicó ‘Ambito Financiero’, «producto del shock de tarifas y de la carne vacuna, esperamos una inflación rozando 10% en el primer trimestre del año. Esto equivale a un ritmo del 3% mensual, por encima de la velocidad crucero de la suba de precios y del ajuste de las bandas cambiarias para los primeros tres meses de año (2% mensual). Esto dilata la recomposición del poder adquisitivo de las familias y condiciona la reactivación».

El anticipo de las consultoras

El 14 de marzo, el INDEC dará a conocer el índice de Precios al Consumidor. De ahí que distintas consultoras comenzaron a anticipar una inflación de 3,5% a 4% para febrero.

Ese porcentaje de suba de precios estuvo explicado, según las consultoras que siguen la evolución de la inflación, en los ajustes de tarifas que tuvieron lugar en febrero: electricidad, combustibles, transporte, prepagas y, entre los alimentos, los cortes de carne tuvieron un incremento solo en el segundo mes del año superior al 7 por ciento.

Elypsis y EcoGo afirmaron que llegó a 4%.

Incluso, el propio FMI reconoció en los últimos días que la inflación fue en estos meses más persistente de lo que esperaban los equipos técnicos que evalúan a la economía argentina. El director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Alejandro Wener dijo que la suba de precios demostró «estar mucho más arraigada» de lo que ese organismo se imaginaba, por lo cual advirtió que bajarla «toma tiempo».

«Creo que la parte que nuestras proyecciones pasaron por alto del proceso inflacionario (en la Argentina) es que la inflación está demostrando estar mucho más arraigada de lo que pensábamos», admitió el directivo del FMI.

Vegetarianos, por necesidad

A la par, la caída del salario real del 12,1% que informó el Indec la semana pasada muestra sus efectos claros sobre los hábitos de consumo: el 48% de las personas dice haber achicado su consumo de carne y el 35% sostuvo haber reducido su acceso a lácteos.

Según un informe al que accedió ‘BAE Negocios’, del CEPA y del Instituto Proyección Ciudadana, que aún no fue publicado y que se realizó a partir de una encuesta a 647 personas durante diciembre y enero, acerca de sus nuevos hábitos de consumo en tiempos de crisis, el sector que más se resintió y tuvo que cambiar sus hábitos de consumo por la crisis fue el de menores ingresos.

Acerca del gasto en carnes, el 64% de los más pobres dijeron haber consumido menos. En lácteos el 44%. En bebidas el 55%. Todos por arriba del promedio.

Los datos, que dan cuenta del efecto de la crisis sobre las costumbres de la vida cotidiana, tienen su correlato en datos ociales. A saber: la Dirección de Estudios Económicos de la Secretaría de Agroindustria informó para diciembre una caída de 10,9% interanual en el consumo interno de carne bovina.

¿Hasta cuándo subirá?

Víctor Tonelli, productor y consultor ganadero, opinó en diálogo con ‘Clarín’, que el aumento del valor de la carne es coyuntural y no estructural, por lo que este auge se mantendrá por un período corto, hasta que se recomponga la oferta de animales. Estima que sería a partir de abril.

En esta línea, coincidió que ya empezó a bajar el precio de la hacienda en Liniers, pero de todas maneras, puso en duda que se traslade a las carnicerías y baje el precio de la carne en los mostradores.