Una barbaridad

Continúan las quejas de vecinos por largas filas para tomar el 4C

Los pasajeros deciden tomarlo en el puesto de control desde donde ya parten llenos. Cientos de vecinos se quedan sin poder subir.

Las quejas y los reclamos por el servicio que brinda la empresa del transporte público urbano ya son moneda corriente para los salteños, especialmente cuando se trata de la frecuencia de las unidades y lo perjucial que esto significa.

Desde muy temprano, decenas de vecinos de barrio Solís Pizarro y alrededores deciden caminar 10 cuadras para llegar al control de la línea 4C y no quedarse sin un lugar en el colectivo que los traslada hacia el centro de la ciudad.

El horario más afectado es el de las 7.30 porque debido a la escasa frecuencia, muchos pasajeros se quedan sin poder subir al colectivo, principalmente aquellos que viven más lejos del control y que no puede caminar tantas cuadras para “reservar su lugar”.

Los vecinos contaron que el corredor parte lleno desde el punto de partida y las quejas son constantes porque hay cientos de ellos que se quedan sin la posibilidad de llegar temprano a sus escuelas o lugares de trabajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: FM Profesional