Cómo resolver conflictos dentro de la pareja

¿Cuáles son los temas que más se discuten?

De un modo o de otro, las parejas, por lo general, encuentran formas de lidiar con sus incompatibilidades, que siempre las hay. Sin embargo, no todas lo hacen de la misma manera. Los investigadores, luego de pasarse horas mirando videos de los famosos Laboratorios del Amor –construidos en los ochenta en la Universidad de Washington por el terapeuta de pareja norteamericano John Gottman y sus colaboradores- acabaron por reconocer que existen tres estilos de resolución de conflictos que habitualmente funcionan. El que goza de mejor fama, tomado como el más recomendable y efectivo, es el llamado “estilo validador”: altamente comunicativo, negociador y empático, que aún en la mitad de una discusión confirma y ratifica al otro, haciéndole sentir que su postura es razonable.

Así, las parejas que adoptan el estilo de convalidación discuten, por supuesto, pero muy rara vez se pelean. Lo particular en ellas es que no dejan cabos sueltos: insisten en el mismo problema hasta llegar al centro de la cuestión, que habitualmente resulta ser algún temor inconfesado. Siguen el clásico proceso de tres etapas de resolución de conflictos: escuchan los argumentos del otro (etapa 1); tratan de persuadir al otro (etapa 2); buscan una solución (etapa 3).

Por ejemplo, si uno casi siempre quiere quedarse en casa mientras que la otra parte prefiere salir, en lugar de lanzarse a una guerra de fuerzas, los validadores eligen estimular al otro a exponer su propio deseo. Seguirán discutiendo hasta entender que el “casero” teme que ceder en salir derive en una “luz verde” para socializar infinitamente. Y, una vez que este temor se exprese, llegarán a un acuerdo: se quedarán en casa algunas veces, saldrán otras, y una gran parte de estas dos posibilidades… las harán juntos.

¿Cuáles son los temas que más se discuten? La respuesta es la misma para todas las parejas: comunicación, tiempo libre, hijos, dinero y sexo.

Nadie es perfecto

Desde luego que no todos los confirmadores son perfectos ni se la pasan negociando apaciblemente. Como el resto de los mortales, pueden llegar a ser molestos, mezquinos y tramposos. Además, este modo también tiene su sombra: demasiado diálogo y validación pueden ahogar la pasión. Y tampoco es posible llegar siempre a un acuerdo. Es más, los expertos sostienen que un gran porcentaje de los conflictos no pueden ser resueltos en una negociación, que muchos de los temas por los que las parejas discuten más acaloradamente parecen no tener solución y que los problemas por los que pelean en el primer año de estar juntos serán los mismos veinte o treinta años después.

¿Cuáles son los temas que más se discuten? La respuesta es la misma para todas las parejas: comunicación, tiempo libre, hijos, dinero y sexo. La diferencia es que los validadores los pueden abordar con delicadeza, cuidado y paciencia, ayudando, al mismo tiempo, a que el otro se sienta mejor. Y es esto lo que les confiere su gran poder de permanencia.

Pero hay una advertencia: el estilo validador no es apto para gente muy emocional ni para quienes necesitan ocupar mucho espacio personal. Requiere, además, que ambos estén interesados en las motivaciones y sentimientos. Y que tengan una muy buena sintonía en valores y creencias o, al menos, que en este sentido uno de los integrantes sea bastante flexible.

Fuente:LaGaceta

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