Que no conocías

Catorce características de La Doncella del MAAM

De los tres niños sagrados del Llullaillaco que se presentan en el Museo de Arqueología y Alta Montaña de Salta, La Doncella es la más sensible a la exposición externa. Por eso se presenta solamente una vez al año. Conocé detalles de la joven, nunca antes contados.

El Museo de Arqueología y Alta Montaña, MAAM, es un imán para salteños y turistas. Es un espacio que cautiva a quien lo visite y busca dar a conocer nuestro patrimonio y una cultura que está viva en Salta y en el norte argentino.

El hallazgo en 1999 de tres niños en el volcán Llullaillaco, confirmó las diferentes hipótesis que siempre se mantuvieron sobre la cultura Inca en Latinoamérica. Durante las excavaciones de marzo de aquel año aparecieron primero tres figurillas de llamas, dos de concha marina y una de plata, constituyéndose en el primer hallazgo realizado en el lugar de ofrendas de la cima. Medio metro más abajo, encontraron el cuerpo de El Niño. A los días, el salteño Antonio Mercado y el peruano Ruddy Perea localizaron el cuerpo de La Doncella. El enterratorio de la Niña del Rayo fue descubierto dos días después por el peruano Orlando Jaen.

A fines de marzo de 1999 concluyeron las excavaciones en la cima y los investigadores procedieron a rellenar los pozos y dejar el lugar como estaba antes de las excavaciones.

Estos tres niños fueron conservados por el frío en la cumbre del volcán Llullaillaco, tal como se los observa en el Museo. Fueron enterrados junto a más de ciento cincuenta objetos que componían su ajuar funerario: un particular mundo en miniatura que los acompañó en su viaje al más allá.

“Las investigaciones realizadas permitieron saber que vivieron hace más de 500 años, durante el apogeo del Estado Inca, poco antes de la llegada de los españoles. El Museo presenta de manera didáctica, y al mismo tiempo desde una visión científica, este maravilloso hallazgo que permite ver y comprender una cultura que aún hoy permanece viva en gran parte de la América andina”, indica el sitio oficial del MAAM.

Así, a lo largo de cada año, se presentan en una sala que simula la temperatura del volcán, los tres niños sagrados encontrados en marzo de 1999: El Niño, La Niña del Rayo y La Doncella, que cautiva a todos por las características que presenta y los elementos que la rodean, que cuentan su historia.

“Por estrictas razones de conservación, los Niños del Llullaillaco se exponen en forma rotativa, no los tres simultáneamente, es decir que se presentan uno por vez”, indican desde el Sitio Oficial del Museo.

Actualmente, se puede visitar, hasta los primeros días de agosto, de martes a domingo, de 10 a 18.30 hs. Los lunes el museo se encuentra cerrado y los feriados se deben consultar horarios especiales.

Catorce características que no conocías de La Doncella

Tenía, aproximadamente, entre 14 y 15 años de edad.

Estaba sentada con las piernas flexionadas y cruzadas, sus brazos apoyados sobre el vientre y su rostro mirando en dirección opuesta a la niña del rayo.

Tiene un vestido o acsu de color marrón claro ajustado en la cintura por una faja con dibujos geométricos que combinan colores claros y oscuros con los bordes rojos.

Sobre sus hombros lleva un manto o lliclla de color gris con guardas rojas, sostenida por un prendedor o tupu de plata a la altura del tórax. En su pecho, cerca del hombro derecho, tiene un conjunto de adornos colgantes de hueso y metal.

Su largo cabello está peinado con pequeñas trenzas, como era costumbre en algunos poblados de los Andes. Los peinados y adornos en la cabeza servían para identificar a las personas cultural y geográficamente.

Su rostro fue pintado con un pigmento rojo, y arriba de la boca se observan pequeños fragmentos de hojas de coca.

Posiblemente esta joven haya sido una aclla o «virgen del Sol» educada en la «Casa de las Escogidas» o aclla huasi, un lugar privilegiado para las mujeres en el tiempo de los Incas.

Ya se conocía que La Doncella masticaba coca e inclusive se habían encontrado restos de la misma en el pelo. Pero un reciente estudio a partir de una tomografía realizada para generar una posterior impresión 3D, se determinó el tamaño del acullico que ocupa gran parte de su boca. La imagen siguiente, nunca se publicó:

El cambio de alimentación se pudo investigar por los estudios realizados en el pelo. Se descubrió que, a lo largo del último año de su vida su alimentación cambió con mayor presencia de carne. Esto comprobó que recibió cuidados especiales en el trayecto del Cuzco al Llullaillaco.

La Doncella no tiene deformación craneana, los otros dos niños sí. Eso no se hacía en todas partes ya que se realizaba según la etnia y por diferentes motivos estéticos. En las impresiones 3D se pudo conocer este nuevo detalle también.

Los estudios de ADN que se les hicieron a los tres niños, determinaron además que no son hermanos ni poseen relación sanguínea entre ellos.

Los pueblos originarios consideran que los niños son mensajeros.

Durante todo el año están guardados en laboratorio del MAAM en cápsula oscura hasta que son presentados al público, en total oscuridad para que no los dañe la luz.

La sala donde se presentan, no puede contener a muchas personas en simultáneo debido a la temperatura de la misma, es por esto que piden paciencia a quienes visiten por este mes de vacaciones el MAAM.

Fuente: La Gaceta

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