¿Hasta cuándo?

¡Atención corazones solidarios! La comunidad wichi necesita nuestra ayuda

Solicitan a las autoridades que instalen las mangueras y los tanques abandonados hace meses, porque necesitan agua potable.

Los años pasan y el futuro no llega a las comunidades indígenas y criollas del chaco salteño, acostumbradas a la indigencia y a la caridad, a vivir sin luz y sin otra agua que la del río, el mismo cauce poderoso que los alimenta y los inunda sin piedad; es por eso que Daniel Pereira y su esposa Débora Olivera preparan la quinta cruzada solidaria que busca llevar ayuda a los wichis de San Miguel, a 20 kilómetros de Santa Victoria Este, desde donde traerán nuevas postales del olvido.

Hasta el próximo lunes 20 de este mes los solidarios pueden sumarse con aportes de todo tipo para aliviar las incontables necesidades de estos hermanos salteños. Ropa, calzados, comida no perecedera, leche, elementos de higiene, agua potable, muebles, útiles escolares, juguetes y herrramientas serán parte de la carga que Daniel y Débora acercarán a la comunidad de San Miguel, que ya cuenta las horas para verlos llegar con provisiones.

«Aprovecho la oportunidad para recordar a las autoridades del Ministerio de Asuntos Indígenas que esta comunidad necesita agua, las mangueras están enrolladas hace casi un año ya, porque iban a hacer una conexión simple, junto con unos inmensos tanques para almacenar agua, que también están ahí abandonados como las mangueras», remarcó Daniel.

La pregunta ¿hasta cuándo? fue respondida cuando terminaba el 2018 por autoridades de Desarrollo Social. Sin dar precisiones dijeron que esas obras en la comunidad de San Miguel estaban previstas a partir de marzo de este año, pero hasta ahora las mangueras siguen enrolladas sobre el suelo y los tanques están vacíos.

Desde el Ministerio de Asuntos Indígenas aseguraron en aquella oportunidad que gestionarían la obra con Aguas del Norte y que la ministra Edith Cruz se comprometía a hacerle perforar un pozo de agua exclusivamente para esta comunidad wichi de unas 250 personas, dirigidas por tres caciques. Nada se concretó aún.

Pero a Débora y a Daniel nada los detiene. Impulsados por un arrollador espíritu solidario, sin ningún interés político ni económico, dejan todo para llegar a este lugar del Chaco salteño donde hasta las huellas son borradas por el río, cargados de simples respuestas a necesidades muy básicas.

 

Contactos para apoyar esta cruzada: 0387 – 155 429 014 – 155 429 021.

 

 

Fuente: El Tribuno