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La dura infancia y adolescencia de Donato De Santis en Italia

El cocinero dio a minutouno.com todos los detalles de sus años mozos en el país europeo que no pudo contar por la interrupción de Mirtha Legrand en su programa. Conocelos.

El cocinero Donato De Santis estuvo la semana pasada en la mesa de Mirtha Legrand, donde impactó a todos cuando empezó a contar su dura infancia y adolescencia en Italia.

“Fui campeón de béisbol. Para muchos es un deporte muy aburrido, pero cuando lo estudiás y lo entendés es muy lindo. El béisbol a mi sacó de la calle en Italia, sino sería otra bala perdida (…) De hecho, la mayoría de mis amigos murieron”, revelaba el cocinero.

Sin embargo, Mirtha lo interrumpió y cortó el clima que se había generado para cambiar radicalmente de tema. Es así que los televidentes y los demás invitados del programa se quedaron con las ganas de saber más de Donato.

“Crecí en el Hinterland milanés en los años ’60, una zona de inmigrantes provenientes del sur de Italia. Entre ellos estaba mi familia que venía de su Puglia natal. Una vez recuperados económicamente de los problemas que dejó la guerra, volvieron a su tierra en el sur, en donde todavía viven”, comenzó De Santis.

El béisbol, de Estados Unidos a Italia
Donato contó que en aquella época muchos italianos que habían emigrado a Brooklyn, en Nueva York, habían tomado contacto con el béisbol, y que al volver a Italia introdujeron allí al deporte que es muy popular en Estados Unidos.

“Algunos miembros de esas familias estuvieron involucrados con ese deporte durante sus años en Estados Unidos, y al regresar a Italia decidieron probar con una mini liga para entretener a los chicos del barrio”, detalló.

“Fue así que me enteré de que existía este campus donde practicar ese juego que sonaba muy ‘cool’ y que me sacó de las calles que realmente poco bueno ofrecían”, agregó.

Las calles y el abuso de las drogas
Los años de infancia y casi adolescencia del cocinero fueron en medio de una Italia sumergida en una fuerte transición, combinada con el advenimiento de las drogas que afectaron a muchos jóvenes de la época.

“Había una fuerte presencia de drogas altamente adictivas como la heroína o el LSD, entre otras. El ambiente era muy psicodélico y de alta decadencia juvenil”, consideró.

En ese contexto fue que Donato logró enfocarse en el deporte y alejarse de las drogas, algo que no pudo hacer gran parte de sus amigos, quienes tuvieron un final trágico.

“Es que en ese clima era normal que los jóvenes estén tentados a abusar de las drogas. Fue realmente una plaga en la que las sustancias estaban muchísimo más al alcance de lo que estamos acostumbrados a ver hoy. La mayor parte de mis amigos o conocidos del barrio o de la escuela murieron entre los ’80 y ’90 por el SIDA. Otros se suicidaron, a algunos los mataron en el ambiente mafioso y otros fallecieron en accidentes de moto o auto o de juegos extremos. Cayeron uno tras otro: de aquellos con los que compartí mi infancia quedamos una docena más o menos. Los otros, unos treinta, ya se fueron temprano”, contó conmovido.

Donato destacó el papel fundamental del deporte y el de su familia en esa época.

“Tuve el privilegio de tener un núcleo familiar fuerte y sobre todo un padre bastante estricto y una madre extremadamente dulce y comprensiva, pero estricta también. Creo que esa combinación me mantuvo con la cabeza en su lugar a la hora de tomar decisiones de vida”, reflexionó De Santis.

Su acercamiento a la cocina
El primer contacto de Donato con las ollas también fue gracias al deporte.

“Durante un entrenamiento nocturno jugando al fútbol, me enteré que dos jugadores apenas mayores que yo se estaban preparando para rendir un examen de pastelería el día siguiente. Comido por la curiosidad, pregunté qué era lo que iban a hacer y me contestaron que eran alumnos de una escuela de cocina. Yo tenía 13 años y no tenía la menor idea de qué hacer en mi futuro”, detalló De Santis.

Lo que tampoco sabía Donato en ese momento era que ese fue el primer mojón de una travesía gastronómica que lo llevaría a ser uno de los cocineros de comida italiana más respetados y queridos en la Argentina.

fuente: RatingCero